

Un cambio clave en los controles federales abre la puerta a un nuevo escenario de inocencia fiscal para ciertas operaciones en efectivo. Desde el 1° de marzo, algunos movimientos que antes debían reportarse al Gobierno quedaron fuera del sistema de monitoreo automático.
El cambio se produjo porque expiraron las Geographic Targeting Orders (GTOs) del Departamento del Tesoro. Estas órdenes obligaban a reportar operaciones inmobiliarias realizadas al contado y eran utilizadas para detectar posibles esquemas de lavado de dinero en el mercado de propiedades.
¿Qué compras en efectivo ya no deberán declararse al Gobierno?
Las GTOs exigían que las compañías de seguros de títulos informaran al Gobierno quién estaba detrás de ciertas compras inmobiliarias realizadas al contado y sin hipoteca.
La obligación se activaba cuando se cumplían estas condiciones:
- Compra de propiedades residenciales sin financiamiento
- Uso de empresas o estructuras societarias
- Propiedades por más de u$s 300.000 en la mayoría de las zonas
- Umbral especial de u$s 50.000 en Baltimore

¿Qué cambia ahora tras el fin de las órdenes de control?
Las órdenes federales expiraron el 28 de febrero, por lo que las compañías de seguros de títulos ya no están obligadas a reportar automáticamente estas operaciones al Gobierno.
Esto significa que las compras inmobiliarias en efectivo en esas jurisdicciones ya no deberán declararse bajo ese sistema de control, que cubría condados y grandes áreas metropolitanas en estados como California, Florida, Nueva York, Texas y el Distrito de Columbia.













