El gobierno de Tennessee confirmó que destinará u$s 260 millones en fondos públicos a familias que envíen a sus hijos a determinadas escuelas durante el año escolar 2026-27.
El programa de beneficios de vouchers educativos del estado pasará de los cupos actuales a un total de 35,000, según lo aprobado esta semana por el Senado y la Cámara de Representantes estatal. La legislación ya se dirige al escritorio del gobernador Bill Lee para su firma definitiva.
La expansión llega apenas un año después del lanzamiento del programa universal de vouchers en Tennessee. Este ciclo, más de 56,000 familias presentaron solicitudes, una cifra que el liderazgo republicano citó como prueba de la alta demanda por parte de los padres. El proyecto fue aprobado con márgenes ajustados: 18 a 14 en el Senado y 52 a 43 en la Cámara.
¿Cuántos cupos hay y a qué escuelas aplica el programa de vouchers?
El programa financiado con u$s 260 millones contempla un total de 35,000 cupos de vouchers para el año escolar 2026-27. Esto representa casi el doble de los cupos del ciclo anterior e incluye 5,000 menos de los 40,000 que había solicitado el gobernador Lee.
Los vouchers educativos permiten que las familias usen fondos públicos para pagar la matrícula en escuelas privadas en lugar de enviar a sus hijos a las escuelas públicas del distrito. A continuación, los puntos clave del programa:
Lo que se sabe del programa
- Cupos disponibles: 35,000 para el ciclo 2026-27
- Fondos asignados: u$s 260 millones en dinero público
- Destinatarios: Familias residentes en Tennessee que opten por educación privada
- Requisito de número de Seguro Social: Los solicitantes de vouchers deben proveerlo; los alumnos de escuelas públicas no están obligados
¿Cómo afecta este programa a las escuelas públicas y a las familias?
La expansión del programa generó debate en la legislatura por su impacto potencial sobre el financiamiento de las escuelas públicas. Una enmienda incluida en la ley modificó la llamada cláusula hold-harmless, que garantizaba a los distritos escolares que no perderían fondos estatales por la migración de alumnos al sistema privado.
Bajo el nuevo texto, los distritos solo recibirán compensación por los alumnos que efectivamente abandonen la escuela pública para tomar un voucher y únicamente si esos estudiantes habían registrado su número de Seguro Social al momento de la inscripción. Legisladores demócratas advirtieron que esta medida podría afectar a familias inmigrantes y reducir la matrícula en escuelas públicas, lo que a su vez disminuiría el financiamiento per cápita de esos distritos.