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Estados Unidos se encuentra ante un panorama crítico que pone en riesgo la continuidad del Seguro Social, el programa que sostiene las jubilaciones y pensiones de millones de residentes. Las nuevas proyecciones indican que, sin ajustes urgentes, los pagos podrían sufrir una reducción obligatoria en una fecha ya estipulada en los informes oficiales.
El Gobierno está considerando medidas extraordinarias para evitar que todas las prestaciones se reduzcan sin excepción, en un contexto financiero cada vez más restringido.
¿Cuándo se reducirán las jubilaciones y pensiones del Seguro Social?
De acuerdo con la Administración del Seguro Social (SSA), se prevé que el fondo fiduciario principal se agotará en 2034. A partir de ese año, el programa solo podrá cubrir aproximadamente el 81% de los beneficios, lo que resultará en una reducción automática y generalizada de todas las jubilaciones y pensiones en el país.
Con el fin de evitar dicho recorte, se están considerando alternativas como elevar el tope de ingresos sujetos a impuestos, incrementar los aportes de nómina o ajustar los beneficios de manera automática durante períodos de déficit. Aunque la administración de Donald Trump se comprometió a no recortar la jubilación tradicional, sí promovió modificaciones en SSI y SSDI, que podrían impactar a más de 14 millones de personas.
Consecuencias del fin del Seguro Social para jubilados y pensionados, tanto actuales como futuros
El Ejecutivo evalúa endurecer los criterios de elegibilidad en programas complementarios como SSI, que asiste a personas mayores y a quienes tienen discapacidad con bajos ingresos. De aprobarse, miles podrían perder el beneficio o recibir montos más bajos cada mes.
También se discutieron modificaciones en SSDI, como eliminar el factor edad para mayores de 50 años. Aunque luego la SSA negó un aumento en la edad de retiro, las proyecciones indican que el sistema necesitará ajustes para asegurar su supervivencia financiera.
Posibles Consecuencias
Se estima que aproximadamente 400.000 beneficiarios podrían ser excluidos de los programas complementarios.
Asimismo, se prevé una reducción en los pagos mensuales de SSI y SSDI.
Adicionalmente, se implementarán requisitos más rigurosos para la aprobación de solicitudes por discapacidad.