

Las enfermedades no transmisibles causan 41 millones de muertes al año que equivalen al 71% de los decesos que se producen en todo el planeta, según datos compartidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Por eso, conoce qué es la pericarditis, cuáles son sus síntomas, cómo reducir los factores de riesgo y cuáles son los mejores terapias disponibles.

¿Qué es la pericarditis?
Según explica el portal sobre saludMayo Clinic, la pericarditis es una inflamación del pericardio, la membrana que rodea el corazón. Esta condición puede ser causada por infecciones, enfermedades autoinmunes o lesiones y se caracteriza por dolor en el pecho, fiebre y dificultad para respirar.
El diagnóstico de pericarditis se realiza a través de exámenes físicos, ecocardiogramas y pruebas de imagen. El tratamiento puede incluir medicamentos antiinflamatorios y, en casos severos, procedimientos para drenar el líquido acumulado en el pericardio.
¿Cuáles son los síntomas de la pericarditis?
El dolor en el pecho es el síntoma más común de la pericarditis, generalmente agudo o punzante, aunque algunas personas pueden experimentar un dolor sordo y persistente o sensación de presión. El dolor suele localizarse detrás del esternón o en el lado izquierdo del pecho y puede:
- Extenderse al hombro izquierdo y al cuello
- Empeorar al toser, estar acostado o respirar profundo. Mejorar al estar sentado o inclinado hacia adelante
- Tos
- Cansancio o sensación general de debilidad
- Hinchazón en las piernas
- Fiebre baja
- Palpitaciones fuertes o ritmo cardíaco acelerado
- Falta de aire al estar acostado
- Hinchazón en la zona del vientre Los síntomas específicos dependen del tipo de pericarditis: - Pericarditis aguda: comienza de forma repentina, dura menos de tres semanas. - Pericarditis recurrente: ocurre cuatro a seis semanas después de un episodio agudo. - Pericarditis incesante: dura de cuatro a seis semanas, menos de tres meses. - Pericarditis constrictiva crónica: se desarrolla lentamente y dura más de tres meses. Consulta a un médico si tienes síntomas nuevos de dolor en el pecho. Es importante una evaluación completa si experimentas cualquier tipo de dolor en el pecho.
¿Cómo saber si una persona tiene pericarditis?
Para diagnosticar la pericarditis, el proveedor de atención médica realiza un examen físico y pregunta sobre los síntomas y antecedentes médicos del paciente. Se utiliza un estetoscopio para escuchar los sonidos del corazón, buscando el roce pericárdico, un sonido característico que indica la fricción entre las capas del pericardio.
Además del examen físico, se llevan a cabo análisis de sangre para detectar signos de inflamación o infección. Se pueden realizar pruebas como el electrocardiograma, radiografía de tórax, ecocardiograma, tomografía computarizada cardíaca y resonancia magnética cardíaca para obtener imágenes detalladas del corazón y evaluar su función y estructura.

¿Cómo tratar la pericarditis?
Para tratar la pericarditis, es fundamental identificar la causa y la gravedad de los síntomas. En casos leves, la condición puede mejorar sin tratamiento. Sin embargo, si los síntomas son más severos, se pueden recetar medicamentos antiinflamatorios como analgésicos de venta libre, colquicina o corticoides, dependiendo de la respuesta al tratamiento inicial.
Si la pericarditis es causada por una infección bacteriana, el tratamiento incluirá antibióticos y, si es necesario, drenaje del líquido acumulado. Es importante que un profesional de la salud evalúe el historial médico del paciente antes de prescribir medicamentos como la colquicina, que puede tener interacciones con otros tratamientos.
En casos donde hay acumulación de líquido alrededor del corazón, se pueden requerir procedimientos quirúrgicos. Entre estos se encuentran la pericardiocentesis, que permite drenar el líquido y la pericardiectomía, que implica la extirpación del pericardio en situaciones de rigidez permanente.
En conclusión, conocer los síntomas de las enfermedades y las opciones de tratamiento disponibles es fundamental para tomar decisiones informadas sobre nuestra salud. No dudes en consultar a tu médico y seguir sus recomendaciones.











