

Un estudio con más de 15.000 personas y 270 ensayos clínicos identificó al ejercicio isométrico como la forma más eficaz para bajar la presión arterial. La investigación, que analizó datos recopilados entre 1990 y 2023, lo ubicó por encima del ejercicio aeróbico tradicional.
El hallazgo fue explicado por el cardiólogo Arun Manmadhan, de la Universidad de Columbia. Según el especialista, controlar la presión arterial es un pilar central de la salud cardiovascular y este tipo de entrenamiento ofrece una vía adicional respaldada por evidencia.
¿Qué es el ejercicio isométrico que más baja la presión arterial?
El ejercicio isométrico consiste en mantener una postura fija que activa un músculo sin generar movimiento. A diferencia del cardio, no exige desplazamiento ni impacto en las articulaciones, lo que lo vuelve accesible para más personas.
El estudio evaluó específicamente tres ejercicios de este tipo, aunque otras variantes isométricas podrían ofrecer beneficios similares.
Los ejercicios isométricos analizados en el estudio:
- Sentadilla contra la pared: espalda y hombros apoyados, piernas flexionadas, sostener la posición.
- Extensión de piernas: sentado, extender ambas piernas y mantenerlas rectas.
- Agarre de mano (handgrip): apretar una pelota o gripper con fuerza durante 10 a 15 segundos, en varias series.

¿Cómo afecta esta rutina a la presión arterial y qué precauciones tomar?
Durante la contracción isométrica, la presión arterial puede subir de forma temporal y marcada. Por eso, la rutina no es recomendable para quienes tienen hipertensión no controlada u otras afecciones cardiovasculares previas.
Antes de sumar estos ejercicios a la rutina diaria, se recomienda consultar con un médico. Los especialistas remarcan que estas prácticas complementan —pero no reemplazan— los tratamientos médicos ya indicados.













