

La creatina es un suplemento popular en el ámbito deportivo, conocido por su capacidad para potenciar el rendimiento físico, favorecer el desarrollo muscular y acelerar la recuperación tras el ejercicio. Generalmente, se considera que su uso es seguro para la mayoría de las personas, siempre que se administre correctamente. Sin embargo, pueden surgir efectos adversos si se consume en dosis elevadas o durante períodos prolongados.
Uno de los temas más debatidos en torno a la creatinaes su posible efecto sobre losriñones. Al metabolizarse, la creatina se convierte en creatinina, un desecho que los riñones filtran de la sangre. Aunque niveles altos de creatinina pueden indicar problemas renales, la suplementación puede provocar un aumento temporal y benigno de esta sustancia sin que ello signifique daño renal. Investigaciones han demostrado que no hay evidencia de daño en riñones de personas sanas que consumen creatina en las dosis recomendadas.
El secreto de la creatina y su verdadero efecto en la salud
Algunas personas que utilizan creatinapueden experimentarmalestar gastrointestinal, como hinchazón, calambres o diarrea. Estos síntomas son más frecuentes durante la fase de carga, cuando se ingieren grandes cantidades en poco tiempo. La creatina puede atraer agua hacia el intestino, lo que puede resultar en heces sueltas o malestar estomacal. Para mitigar estos efectos, es recomendable comenzar con dosis más bajas y aumentarlas gradualmente.
Existen relatos que asocian el uso de creatina con calambres musculares o lesiones, aunque la evidencia científica no respalda de manera consistente esta afirmación. Algunos estudios sugieren que la creatina podría disminuir el riesgo de lesiones musculares al mejorar la hidratación y la energía disponible en los músculos. Sin embargo, durante entrenamientos intensos o en condiciones de deshidratación, algunas personas pueden experimentar molestias musculares. Mantener una buena hidratación es clave para reducir este riesgo. El uso de creatina puede provocar que los músculos retengan agua, lo que a menudo se traduce en un aumento de peso corporal. Este incremento se debe principalmente a la mayor cantidad de agua en las células musculares, no a un aumento de grasa.
Se han reportado casos que sugieren que dosis elevadas de creatina podrían estar relacionadas con un aumento en las enzimas hepáticas, lo que podría indicar problemas en el hígado. Sin embargo, la evidencia es variable y la mayoría de los estudios no encuentran efectos significativos en la función hepática de adultos sanos. Aquellos con condiciones hepáticas preexistentes deben consultar a un médico antes de iniciar la suplementación.

¿Qué es la creatina y para qué sirve?
La creatina es fundamental para la producción de trifosfato de adenosina (ATP), la principal fuente de energía del cuerpo, especialmente durante actividades intensas. La suplementación con creatina incrementa la cantidad de fosfocreatina en los músculos, mejorando la regeneración de ATP y el rendimiento físico. La dosificación habitual incluye una fase de carga de 20 gramos diarios durante 5 a 7 días, seguida de una fase de mantenimiento de 3 a 5 gramos al día.
Para utilizar la creatina de manera segura y efectiva, es crucial seguir ciertas pautas: elegir productos de alta calidad; iniciar con dosis bajas y aumentarlas gradualmente; mantener una adecuada hidratación; consultar a un médico si se tiene antecedentes de problemas renales; y comunicar a los profesionales de la salud sobre cualquier suplemento que se esté tomando. La información fue compartida por Verywell Health.











