

Rafael Correa arribó el viernes a Uruguay y desde entonces mantuvo encuentros con figuras del Frente Amplio, entre ellas Rafael Michelini, y visitó el Memorial de los Detenidos Desaparecidos en el Cerro de Montevideo.
El exmandatario entrevistó a la exvicepresidenta Lucía Topolansky y tiene previsto reunirse esta semana con la actual vicepresidenta, Carolina Cosse; sus entrevistas serán difundidas por su canal de streaming.
Este martes está prevista una recepción con el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, en el marco de una agenda que incluye conversaciones con distintos referentes políticos y sociales.

Oposición
Desde el Partido Nacional, el diputado Juan Martín Rodríguez criticó la presencia de Correa en el país, calificándolo de “prófugo de la Justicia por delitos de corrupción”, en alusión a la condena dictada en Ecuador.
En contrapartida, dirigentes del Frente Amplio rechazaron esa caracterización y sostienen que la presencia del exmandatario es legítima y no implica reconocimiento de su situación judicial.
Correa residió en Bélgica tras dejar la Presidencia en 2017; en abril de 2020 fue condenado en ausencia a ocho años de prisión en Ecuador por el caso Sobornos, relativo al financiamiento de su partido y contratos estatales entre 2012 y 2016.
En 2022 Bélgica le otorgó estatus de asilado político, medida que le brinda protección internacional y complica cualquier eventual solicitud de extradición por parte de Ecuador. La visita reafirma la influencia regional de Correa y reaviva el debate local sobre legitimidad política y vínculos.











