

Desde el Banco Central del Uruguay (BCU) destacaron que la inflación disminuyó por séptimo mes consecutivo, ubicándose en 3,46% y acercándose al piso del rango de tolerancia.
“Esta reducción se verificó de forma generalizada en sus distintos componentes, destacándose la tendencia descendente de los precios no transables (5,6%), históricamente más rígidos. En tanto, los datos de alta frecuencia de actividad económica sorprendieron a la baja”, señala un comunicado del Comité de Política Monetaria (Copom).
La autoridad monetaria destacó que a nivel global continúan “los factores estructurales que han favorecido la debilidad del dólar en los últimos meses y, por otro lado, los acontecimientos del último fin de semana en Medio Oriente dieron lugar al fortalecimiento actual, característico en este tipo de episodio”.
De esta manera, aseguran que este escenario favoreció la suba de los precios de la energía, especialmente del petróleo.

Frente a este escenario, el Comité de Política Monetaria decidió, por unanimidad, el recorte de tasas en 75 puntos básicos hasta los 5,75%, con el objetivo de asegurar las condiciones que permitan la convergencia de la inflación hacia la meta de 4,5% anual.
“Dado el nivel de incertidumbre generado por el conflicto en Medio Oriente, los riesgos sobre la inflación lucen ahora más balanceados que en las reuniones precedentes”, señala el comunicado.
Sin embargo, el Comité “consideró que actualmente el riesgo más relevante sigue siendo que la inflación se ubique por debajo de la meta en el horizonte de política monetaria, asumiendo que los efectos inflacionarios derivados del conflicto no se prolongarían significativamente en el tiempo”.











