La Asociación Comercial e Industrial de Rivera reclama nuevos beneficios impositivos para los comercios y empresas fronterizas para compensar la caída de ventas provocada por el ingreso de productos desde Brasil.
El presidente de la asociación riverense, Gustavo Laclau, planteó que en algunos rubros la diferencia de precios con Brasil llega en promedio a un 80%. Para el directivo es “muy difícil” sobrevivir con la carga impositiva actual.
Laclau remarcó que este reclamo no parte de las grandes empresas locales y explicó que en Rivera hay unas 7.500 empresas que atraviesan dificultades, frente a apenas 60 free shops.
“Siempre nos toman como que somos todos free shop. Son solo 60 empresas de free shop y 7.500 empresas que estamos pasando por dificultades bastante grandes”, afirmó.
La idea, explicó Laclau, es que las autoridades entiendan que la frontera enfrenta demasiada competencia, por lo que se deben plantear soluciones para “fortalecer, generar empleo y desarrollar las empresas” del departamento.
El directivo empresarial dijo que se debe impulsar la generación de empleo y alivios impositivos para que algunas empresas puedan ser competitivas.
En ese sentido, Laclau destacó la devolución del IVA impulsada por el gobierno para los departamentos fronterizos, una medida que permitió un 30% de mayor recaudación en los productos de la canasta básica.
“Lo que demostramos con eso es que tenemos la posibilidad de generar mayores ventas, y eso genera empleo, en base a bajar un poco los costos que le están pesando demasiado a las empresas riverenses”, dijo.
Las medidas oficiales
Este reclamo llega luego que el Poder Ejecutivo anunciara en junio de 2025 para la frontera con Brasil con un costo fiscal bruto estimado en 6 millones de dólares.
Este paquete de medidas incluyó la eliminación del IVA mínimo y una rebaja de 50% en la tasa básica, hasta 11%, para compras con pago electrónico en comercios minoristas a menos de 20 kilómetros de un paso fronterizo.
También se previó la ampliación del descuento de Imesi en combustibles de 24% a 32%, un régimen simplificado de importación para productos de la canasta básica, el subsidio al arrendamiento de terminales de pago y una rebaja de hasta 75% en aportes patronales para nuevos empleos formales.
Laclau había recibido el anuncio inicial con conformidad, pero en ese entonces advirtió que el IVA no era “la solución” y que había sectores, como el del gas, que quedaron fuera pese a su complicada situación.