

El presidente Yamandú Orsi estuvo este jueves durante dos horas en el Salón de los Pasos Perdidos, acompañando a la familia de Rubén Rada en el velatorio que se extiende hasta las 21:00 horas. Desde allí destacó el clima de comunión entre quienes concurrieron y remarcó el pedido del artista: “que el día que no estuviera había que hacer algo. Lo que nos pidió es que lo viviéramos con alegría el haber compartido todo lo que creó”.
Orsi contó que durante el velatorio se formó un coro improvisado con baile incluido en el Palacio Legislativo, entre las personas que iban pasando, y valoró esa expresión colectiva como una muestra de la impronta festiva y comunitaria de Rada. Sobre su trato personal, el presidente lo describió como alguien “cercano y con un humor inusual, más para nosotros que somos medio apagaditos”.
Entre las anécdotas que rememoró, Orsi relató un episodio en el que Rada cantó en un teatro coreano: al principio el público “lo miraban raro”, pero luego se contagiaron de su energía. “Es una señal de comunión a través del arte”, interpretó el presidente, y añadió que Rada “llegaba a todas las generaciones y a todos los espectros”.
Orsi mencionó además relatos que ilustran la identificación del público con la trayectoria del músico, como su sacrificio familiar y las historias de infancia que Rada solía contar. “Más que nada el sacrificio de la familia. Él te lo contaba y el uruguayo se siente identificado con eso”, dijo.
Recordó también que “militares que estaban en el Congo dicen que todas las tardes cerraban con ‘Mi País’”, y resaltó la cercanía del músico con figuras políticas como José “Pepe” Mujica: “acompañó mucho” a Mujica, afirmó.
Para el mandatario, Rada fue “completo, y alegre. Que al uruguayo nos cuesta, y él alegría, alegría”. Concluyó con un elogio a su identidad: “El más uruguayo de todos, pero con características inusuales, hay que contagiarse un poco más del negro”, en referencia a la riqueza cultural y vitalidad que el artista aportó al país.










