

El presidente Yamandú Orsi pidió este jueves ante la Asamblea General de la ONU que se brinde “una oportunidad a la paz” y cuestionó que la política internacional siga siendo “rehén de la voluntad de unos pocos países”. En su intervención, reclamó una renovación del multilateralismo y subrayó la necesidad de abrir espacios de diálogo para buscar salidas pacíficas a los conflictos.
“No podemos seguir siendo rehenes de la voluntad de unos pocos países que se cuentan con los dedos de una mano”, afirmó Orsi, al tiempo que insistió en que “la paz requiere algo más que tomar partido” y que posicionarse automáticamente “de un lado o de otro” no contribuye a la resolución de disputas. El mandatario pidió a la comunidad internacional confiar en su capacidad colectiva para cambiar la situación y actuar con humildad.
Orsi defendió el valor de la ONU y su relevancia creciente: “Tiene cada día más razón de existir”, dijo, pero advirtió que la organización debe “evolucionar al ritmo de los cambios políticos que vertiginosamente suceden”. Además, llamó a aprovechar la instancia para reducir la escalada bélica: “El fuego no precisa más combustible. Aprovechemos esta instancia y démosle una oportunidad a la paz”.

El presidente explicó la posición uruguaya frente a conflictos internacionales: promover el diálogo y la búsqueda de soluciones pacíficas sin caer en indiferencias ni en el alineamiento automático con alguna de las partes. “Humildad no significa debilidad”, sostuvo, y citó una expresión popular uruguaya —“nadie es más que nadie”— para enfatizar que ninguna nación posee el monopolio de las soluciones ni debería imponer modelos desde afuera.
La intervención de Orsi se enmarca en la agenda internacional que el país viene impulsando, orientada a fortalecer el multilateralismo, defender la diplomacia y promover enfoques que prioricen la negociación y la resolución pacífica de conflictos en un contexto de crecientes tensiones globales.












