A pedido de la Fiscalía de 1º Turno de Maldonado, La Jefatura de Policía investiga una denuncia de trabajadores peruanos que afirman haber sido “encerrados” por el propietario de una empresa subcontratada para la obra del ex Hotel San Rafael, en Punta del Este. En este caso también intervinieron inspectores del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), quienes visitaron la empresa.

Todo comenzó a partir de un video difundido en la red social TikTok, donde se ve a un grupo de nueve obreros que afirmaba estar “enjaulados” en el alojamiento que le había asignado la empresa Wasi, una de las firmas subcontratadas por Cipriani Ocean Resort, Residences & Casino.

Algunos de estos hombres relataron que al finalizar la jornada laboral las puertas y portones del lugar eran cerrados con cadenas.

Uno de los denunciantes, Gustavo Eoque, señaló que no podían “ni salir”. “Nos tiene encerrado, ¿qué le hemos hecho? ¿Qué tendrá con nosotros?”, añadió y dijo: “Uno quiere ir a comprarse algo, una pastilla y una gaseosa y nada. Todo está encerrado, por todos lados”.

Pablo

El hombre mostró todas las puertas que tenían candados y cadenas, para impedir que las personas pudieran salir del predio, de acuerdo con las imágenes grabadas el pasado fin de semana. “Mira cómo nos tiene a nosotros. Yo venía a trabajar pero ahora no quiere que hablemos, no sé”, dijo Eoque en referencia a uno de los encargados.

Posteriormente, un móvil policial de la comisaría de San Rafael se trasladó hasta la casa, donde constató un portón de hierro asegurado con cadena y candado, así como otro, a pocos metros, de madera con dos catracas y dos pasadores.

En forma paralela, el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) realizó una denuncia al Ministerio de Trabajo, que inspeccionó el lugar y comenzó también una investigación.

En tanto, Cipriani Ocean Resort, Residences & Casino sostuvo que no tiene injerencia en la contratación ni en la administración de los obreros involucrados y apuntó a la constructora principal y a sus subcontratistas como responsables directos.

La firma internacional rechazó de manera tajante cualquier tipo de vulneración a los derechos humanos en alguno de sus proyectos. “La empresa reafirma su compromiso con el respeto de la legislación laboral uruguaya y con estándares morales y éticos acordes a los valores humanistas en base a los cuales promueve todos los proyectos que llevan su nombre”, señala un comunicado de Cipriani.

El texto señala que los trabajos en Uruguay están a cargo de Criba SA Uruguay y de empresas subcontratistas, entre ellas la peruana Wasi.