El Poder Ejecutivo derogó la aplicación del timbre profesional que la Caja de Profesionales había establecido para todas las actuaciones médicas, medida que debía entrar en vigencia el 1º de agosto.
En junio la Caja de Profesionales había decidido gravar con un timbre las actuaciones médicas con el objetivo de mejorar la situación financiera de la entidad y garantizar el pago de jubilaciones, pensiones y otras obligaciones.
Andrés Pérez, presidente del organismo, había anunciado entonces que el directorio estaba dispuesto a retroceder si el Poder Ejecutivo ofrecía recursos para cubrir esos compromisos. El Ejecutivo, sin embargo, se negó a asumir ese gasto y esta semana firmó el decreto que impide la implementación del cobro.
El decreto presidencial precisa que ciertas anotaciones y registros clínicos no tendrán el carácter de “documentos otorgados por profesionales” y por ende quedan fuera del alcance del timbre.
Entre estos se incluyen anotaciones, registros, evoluciones, indicaciones, interconsultas y demás actuaciones profesionales que se incorporen a cualquier instrumento documental —como la Historia Clínica— siempre que carezcan de autonomía documental propia, permanezcan integradas funcionalmente al proceso asistencial y no se expidan como documentos independientes.
La medida generó reacciones mixtas en el sector, según informó Subrayado. Desde la Federación Uruguaya de la Salud informaron que habían sido notificados sobre la postura del Ejecutivo y que, en consecuencia, el cobro no se implementará. Por su parte, representantes de la Caja de Profesionales señalaron que la decisión implica un desafío para las finanzas de la institución y que será necesario buscar alternativas para sostener el pago de prestaciones previsionales.