El ministro de Trabajo, Juan Castillo, recibió al mediodía en su despacho a una delegación del Secretariado Ejecutivo del PIT‑CNT —encabezada por Marcelo Abdala y con la participación del asesor sindical Milton Castellanos y otros dirigentes— para transmitir la preocupación del Gobierno por el prolongado conflicto en la terminal de contenedores del Puerto de Montevideo y exponer la fórmula que el Ejecutivo impulsa para asegurar la continuidad operativa.
En el marco de semanas de negociaciones sin avances definitivos por la renovación del convenio colectivo, el Poder Ejecutivo adelantó que prepara una normativa que obligaría al sindicato a mantener guardias mínimas en la terminal.
Técnicamente, la esencialidad se instrumenta mediante una resolución del Ministerio de Trabajo, pero en este caso el Gobierno plantea una norma que no invocará expresamente la calificación de servicios esenciales, explicó Castillo ante los delegados sindicales.
Castillo, exdirigente del gremio portuario, reconoció su reticencia personal a activar la esencialidad, y subrayó que su intención es priorizar el diálogo y evitar la confrontación. Sin embargo, advirtió que la medida busca responder a la urgencia operativa: la Organización Internacional del Trabajo (OIT) no incluye a la actividad portuaria en su catálogo general de servicios esenciales, pero permite excepciones ante “extrema complicación” en actividades de relevancia para la economía, argumento que el Ejecutivo tomó en consideración ante la situación crítica que atraviesa la TCP.