A casi un año de que el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anunciara que se desprendería del control operativo de YPF Agro, su división de venta de combustibles e insumos petroquímicos para el campo, la empresa dio marcha atrás en la decisión.

Es que la petrolera estaba en búsqueda de un socio estratégico que estuviera dispuesto a comprar el 50% del paquete accionario de YPF Agro debido a que argumentó no tener el know-how para hacerse cargo del negocio y a que generaba pérdidas en la compañía.

De tal modo, daría lugar a la creación de una empresa mixta en la que YPF mantendría el 50% del capital y de la marca, en tanto el socio se encargaría de la operación comercial. Parte del acuerdo establecía que la nueva compañía sólo podría comprarle gasoil a YPF.

En aquel entonces, Marín había declarado que la propuesta despertaba “mucho interés” entre inversores. Sin embargo, el acuerdo no prosperó y la iniciativa quedó en pausa. Ahora, puertas adentro, la compañía estatal replantea su estrategia que aún no está definida.

Horacio Marín

Si bien por el momento la unidad de negocio continuará funcionando como hasta ahora, la empresa analiza si continuar con el negocio bajo control propio o abrir el juego a un socio, sin descartar una eventual desinversión más adelante.

YPF Agro es uno de los jugadores más importantes del sector. A través de acuerdos comerciales que mantiene con distribuidores -más de 100- y productores de todo el país, vende lubricantes, combustibles, productos para la protección y nutrición de cultivos, semillas y biológicos.

Como parte del plan estratégico que está llevando adelante YPF, que consiste en enfocar sus recursos en el desarrollo de Vaca Muerta “para consolidarse como una empresa de shale de clase mundial”, la compañía comenzó a desprenderse de activos.

Tal fue el caso de Profertil. YPF le vendió a Adecoagro el 50% que la empresa tenía en Profertil, la única fabricante de urea granulada de la Argentina. A su vez se deshizo de sus áreas de hidrocarburos convencionales y anunció la puesta en venta de su participación del 70% de MetroGas, la mayor distribuidora de gas de la Argentina.

Al mismo tiempo, sumó activos estratégicos en Vaca Muerta, con la adquisición de Sierra Chata a ExxonMobil y Rincón de la Ceniza y La Escalonada a Total Argentina.