El gigante estadounidense Halliburton anunció que fue adjudicado con un contrato multimillonario por parte de YPF para proveer servicios integrados de completación no convencional en Vaca Muerta, en lo que constituye uno de los acuerdos más relevantes recientes para el desarrollo del shale argentino.

El convenio, que surge de un proceso competitivo, establece una colaboración exclusiva y de largo plazo entre ambas compañías. Según informó Halliburton, el acuerdo le permitirá ampliar significativamente su presencia en el país y consolidar su posicionamiento en una de las formaciones no convencionales más importantes fuera de América del Norte.

El contrato contempla la provisión de servicios integrados de fractura hidráulica -la etapa final y más costosa del desarrollo de pozos- mediante la cual se inyectan fluidos a alta presión para facilitar la extracción de hidrocarburos. En este marco, la empresa desplegará por primera vez fuera de los Estados Unidos su tecnología ZEUS, un sistema de fractura eléctrica que apunta a mejorar la eficiencia operativa y reducir la intensidad de emisiones.

Además, el acuerdo incluye la implementación del sistema Octiv Auto Frac, parte de una plataforma digital que permite automatizar y estandarizar las operaciones en sitio durante el bombeo. Esta combinación de electrificación, automatización y herramientas digitales busca establecer un nuevo estándar en la fractura no convencional a nivel internacional.

Ya el año pasado, YPF hizo pruebas de estas tecnologías y los resultados fueron más que satisfactorios para su CEO, Horacio Marín.

Halliburton destacó que la iniciativa permitirá avanzar hacia procesos más eficientes y consistentes, al tiempo que facilitará la integración progresiva de tecnologías de monitoreo subsuperficial y soluciones inteligentes para optimizar el rendimiento de los pozos.

El entendimiento con YPF se enmarca en un contexto de creciente interés global por Vaca Muerta, una formación que abarca unos 30.000 kilómetros cuadrados en la Patagonia y que se posiciona como uno de los principales motores del crecimiento energético argentino. Actualmente, la producción ronda los 600.000 barriles diarios de petróleo, con el objetivo de superar el millón de barriles por día hacia 2030.

Analistas del mercado señalan que el desarrollo a gran escala de esta cuenca requerirá inversiones significativas, en gran medida provenientes del exterior, tanto para infraestructura como para tecnología. En ese sentido, la llegada de soluciones avanzadas como las que propone Halliburton es vista como un paso clave para mejorar la productividad y reducir costos en el segmento no convencional.

El anuncio también tuvo impacto en los mercados: las acciones de Halliburton registraron una suba cercana al 1,7% en la jornada en Nueva York tras conocerse la noticia.

Es el segundo contrato relevante de servicios petroleros que YPF firma en los últimos meses. A fines de 2025, cerró un convenio de u$s 600 millones por cinco años con la noruega Archer. Era, hasta el momento, el más alto que acordó la empresa que dirige Marín.