La crisis de Flybondi sumó un nuevo capítulo. Pero esta vez, ya no se trata de salarios demorados, deudas fiscales o demandas judiciales que se acumulan contra la compañía.
Este martes la discusión se trasladó a la estructura de control de la aerolínea, es decir, a quién tiene la responsabilidad de tomar decisiones para evitar un colapso mayor.
COC Global, la firma liderada por el empresario argentino Leonardo Scatturice que en el último año inyectó más de u$s 70 millones para sostener a Flybondi, anunció que iniciará acciones legales contra Cartesian Capital Group, el fondo de inversión estadounidense que es accionista de la low cost, para que “normalice la situación de la compañía con el objetivo de dar certeza sobre la continuidad de sus operaciones”.
Según denunció COC Global, desde mediados de julio los representantes de Cartesian dejaron de responder a los reiterados intentos de contacto y aún no avanzaron en la constitución de las autoridades societarias necesarias para conducir la empresa.
Como resultado, sostienen, “la compañía se ve impedida de tomar las decisiones necesarias para normalizar su situación financiera y operativa y hacer frente a los compromisos con los trabajadores”.
Quién es quién en Flybondi
El propietario de Flybondi sigue siendo Cartesian Capital Group, un fondo de inversión estadounidense que controla la compañía y que, por lo tanto, es el responsable de designar autoridades y tomar las decisiones societarias necesarias para su conducción.
COC, en cambio, se presenta como un aportante financiero que desembarcó en la empresa cuando ya atravesaba una situación crítica tanto desde el punto de vista operativo como económico. De acuerdo con la información difundida por la compañía, durante el último año aportó más de u$s 70 millones y colaboró en la reestructuración de parte de los pasivos de Flybondi para evitar una interrupción de sus operaciones.
“En ese mismo período de tiempo, Cartesian Capital Group no hizo aporte o extensión de fondos alguna”, comentaron.
La relación entre ambas partes se deterioró definitivamente el pasado 15 de julio. Ese día, COC Global difundió un comunicado en el que informó haber detectado una serie de irregularidades durante el análisis de la situación interna de Flybondi.
Entre ellas mencionó la existencia de pasivos ocultos, desvíos de fondos y decisiones que calificó como “fuera de toda lógica comercial”.
Además, sostuvo que muchas de esas situaciones se habrían originado durante la gestión de los directivos que condujeron la empresa hasta mayo de este año, quienes ya ocupaban esos cargos antes del ingreso de COC como financista.
Según una investigación interna, ese management habría presentado información falsa sobre la situación de la aerolínea y operado bajo un plan de negocios “basado en una estrategia plagada de irregularidades de tinte fraudulento”, que, según la compañía, perjudicó a los accionistas y tuvo consecuencias sobre trabajadores y pasajeros.
Desde entonces, aseguran, los representantes de Cartesian dejaron de responder a los reiterados intentos de contacto y no avanzaron con la designación de las autoridades necesarias para conducir la compañía.
En simultáneo, más de 700 extrabajadores reclaman el pago de indemnizaciones y acuerdos de retiro voluntario. También trascendieron atrasos salariales para parte del personal activo y denuncias por falta de cobertura médica debido a incumplimientos con prestadores de salud.
El embargo de ARCA agravó la crisis
La semana pasada, la crisis de la aerolínea se profundizó con la intervención de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
El organismo avanzó con una serie de ejecuciones fiscales que derivó en el embargo de las cuentas de la empresa por deudas tributarias que superan los $ 1500 millones.
El 10 de agosto, ARCA presentó ocho demandas de ejecución fiscal contra FB Líneas Aéreas S.A. -la razón social bajo la cual opera Flybondi- por obligaciones impagas correspondientes a los períodos comprendidos entre marzo y junio de 2026.
Para la firma, precisamente por ese motivo resulta urgente que Cartesian se presente formalmente, constituya las autoridades correspondientes y habilite la toma de decisiones que permitan encarar una reestructuración financiera y operativa.
No obstante, frente a la falta de respuestas, COC Global anunció que avanzará con acciones legales tanto en tribunales argentinos como en jurisdicciones internacionales para obligar a Cartesian Capital Group a regularizar la situación institucional de Flybondi.
“Comprendemos el malestar de trabajadores y extrabajadores y los acompañamos en este difícil momento. También las dificultades que enfrentan los pasajeros de Flybondi. Debido a ello particularmente instamos a Cartesian Capital Group a tomar las decisiones requeridas para reconducir el proceso de normalización de la compañía”, finalizó.
Mientras tanto, la incertidumbre continúa creciendo.
Flybondi acumula 12 días consecutivos sin vuelos y, desde este martes, su sitio web también dejó de funcionar. La plataforma permanece inactiva y ya no permite consultar itinerarios, comprar pasajes ni gestionar cambios o reprogramaciones.