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El mercado argentino de autos usados mueve millones de operaciones y todavía tiene un amplio componente de compraventas entre particulares. En ese escenario, una empresa local busca ampliar su negocio con un modelo de franquicias que permite ingresar al sector automotor con una inversión inicial de u$s 2.900, sin necesidad de comprar vehículos ni contar con un local comercial.

Se trata de Vendo su Auto, una compañía fundada en 2014 que funciona como intermediaria entre propietarios y compradores. Su propuesta de franquicia apunta a emprendedores que quieran desarrollar un negocio propio con una estructura reducida, sin afrontar los costos de una concesionaria tradicional.

Durante 2025 se realizaron 1.887.024 transferencias de vehículos usados en la Argentina y entre el 70% y el 75% de las operaciones se concretaron entre particulares, de acuerdo con datos de la Cámara del Comercio Automotor.

En tanto, en 2026 ya se vendieron 1.374.454 vehículos usados entre enero y septiembre, un 4,33% menos que en el mismo período de 2025. Solo en septiembre se comercializaron 170.768 unidades, un 10% más que en agosto, aunque el resultado interanual fue negativo, con una caída del 0,35%.

La empresa busca aprovechar ese mercado para extender su presencia en el país.

Vendo su Auto permite iniciar un negocio de autoempleo con soporte y baja inversión.

Cómo funciona la franquicia de autos usados

Vendo su Auto fue fundada por Gastón Ponga, quien creció vinculado al negocio automotor a partir de la actividad de su padre, dedicado a comprar y vender vehículos de manera particular desde comienzos de los años 80.

La compañía desarrolló un sistema para profesionalizar esas operaciones. Su servicio abarca desde la tasación del vehículo y la realización de fotografías hasta la publicación de avisos en distintos canales, la atención de consultas, la coordinación de visitas y el acompañamiento de la operación hasta el seguimiento de la transferencia.

El punto central del modelo es que la empresa no compra los autos que comercializa: conecta a vendedores con potenciales compradores y cobra por su intermediación. Por eso, el franquiciado no necesita inmovilizar capital en un inventario de vehículos.

“Vendo su Auto logró diferenciarse con una propuesta de servicios novedosa, que viene a llenar una necesidad latente en el mercado”, explicó Ponga.

Cuánto cuesta abrir una franquicia y cuáles son los gastos

La inversión inicial es de u$s 2.900, correspondientes al canon de ingreso. Ese importe incluye el derecho de uso de la marca, la capacitación inicial, los manuales operativos, el acceso a plataformas de gestión, las herramientas comerciales, los materiales de marketing y el acompañamiento durante la puesta en marcha, además del soporte permanente.

La operación puede comenzar con una computadora, un teléfono celular y conexión a internet. No es obligatorio alquilar un local ni contratar personal desde el inicio, aunque sí se requiere desarrollar una actividad comercial para captar vehículos y concretar ventas.

Estos son los principales números del modelo:

- Canon de ingreso: u$s 2.900.

- Stock de vehículos: no requiere.

- Local comercial: no es obligatorio.

- Regalías: 6% u 8%, según la modalidad elegida.

- Fondo de publicidad: 2%.

- Comisión por venta de vehículos: 6% del precio de venta.

- Comisión por seguros: 18% de la prima durante los primeros tres meses.

- Rentabilidad estimada: entre 60% y 80%.

- Duración inicial del contrato: cuatro años.

El desembolso de entrada no es el único costo que debe contemplar el emprendedor. Durante la actividad se suman las regalías y el aporte al fondo publicitario, ambos sujetos a valores mínimos, además de los gastos cotidianos, como movilidad y viáticos.

Vehículos usados en venta. La franquicia no exige tener stock de vehículos.Shutterstock

Cuánto se gana por cada auto vendido

El ingreso principal proviene de la comisión por intermediación, equivalente al 6% del precio de venta del vehículo. Por ejemplo, si un auto se vende a $ 20 millones, la comisión asciende a $ 1,2 millones, antes de descontar los gastos y cargos correspondientes.

La franquicia también puede sumar ingresos a través de servicios complementarios. Uno es la gestoría, con valores que parten de $ 180.000. Otro es la comercialización de seguros, por la que el franquiciado recibe una comisión del 18% sobre la prima cobrada durante los primeros tres meses de la póliza.

La incorporación de estos servicios permite ampliar las fuentes de ingresos sin depender exclusivamente de la venta del vehículo. Sin embargo, la facturación final está atada a la cantidad de operaciones que consiga concretar cada franquiciado y a su capacidad para generar nuevos clientes.

La empresa estima una rentabilidad de entre el 60% y el 80%, aunque aclara que el resultado depende del volumen de ventas, la eficiencia comercial y la estructura de costos de cada unidad. No establece una facturación mensual única ni un ingreso garantizado.

La ausencia de stock constituye una de las principales diferencias frente a una concesionaria tradicional, que necesita capital para comprar unidades y mantenerlas hasta su venta.

“Su modelo elimina las barreras de ingreso habituales del sector automotor porque no requiere inmovilizar capital en vehículos ni montar una estructura costosa”, señaló Roberto Russo, director de la Guía Argentina de Franquicias (GAF).

Un negocio que puede empezar con una sola persona

La franquicia está diseñada para funcionar inicialmente como una actividad de autoempleo. Una persona puede ocuparse de captar propietarios, publicar los vehículos, atender a los interesados y acompañar las operaciones. La empresa recomienda comenzar con dedicación de jornada completa para desarrollar una cartera de clientes, aunque también contempla la posibilidad de trabajar a tiempo parcial.

A medida que crece la actividad, el franquiciado puede incorporar colaboradores y ampliar su estructura. El modelo no exige experiencia previa en concesionarias, pero sí una participación activa en la gestión comercial: la inversión inicial reducida no convierte al negocio en una fuente de ingresos pasivos.

“Nuestro objetivo es que el franquiciado pueda comenzar con una estructura simple y, al mismo tiempo, contar con el respaldo de una empresa con más de diez años de experiencia en el mercado”, explicó Ponga.

El canon incluye capacitación inicial y continua, herramientas tecnológicas y de gestión, manuales operativos, asesoramiento comercial y de marketing, y soporte durante el desarrollo del negocio. La propuesta es que el emprendedor utilice procesos ya establecidos en lugar de construir desde cero su propio sistema de intermediación.

Una oficina modelo de Vendo su Auto, aunque tener un local no es requisito para comenzar con el negocio.

Dónde opera y cuántas franquicias quiere sumar

El contrato inicial tiene una duración de cuatro años y puede renovarse de común acuerdo. Una particularidad del esquema es que no contempla exclusividad territorial: la compañía considera que el tamaño del mercado permite ampliar la red y generar mayor reconocimiento de marca a medida que se incorporan nuevos operadores.

Actualmente, Vendo su Auto cuenta con cuatro franquicias en funcionamiento, distribuidas entre la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Neuquén. Apunta a cerrar este año con entre dos y cuatro nuevas unidades, con prioridad en las principales ciudades del país.

La expansión prevista será gradual, según plantea la empresa, que busca consolidar su presencia nacional antes que acelerar la apertura de locales.

“Buscamos construir una red nacional sólida, con presencia estratégica y preparada para acompañar el crecimiento del mercado”, sostuvo Ponga.

El perfil al que apunta la franquicia es el de un emprendedor dispuesto a desarrollar una actividad comercial propia, con una inversión inicial acotada y sin necesidad de contar con instalaciones o inventario. La captación de vehículos, la generación de contactos y el seguimiento de cada operación serán determinantes para transformar esa inversión en ingresos.