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La histórica fachada del Palacio Lawson, ubicada en la emblemática avenida Alvear 1628, finalmente se conservará. Vecinos, la ONG Distrito Buenos Aires Fashion & Arts (BAFA), la desarrolladora Pride Developers y distintas áreas del gobierno porteño negociaron durante meses. El consenso alcanzado revierte el permiso de demolición original y pone en valor el edificio a través de un diseño de vanguardia.

El petit hotel data de 1916 y fue proyectado por el arquitecto francés Enrique Max Laspé, referente del academicismo que definió la fisonomía de Recoleta. Durante más de un siglo, la fachada permaneció en pie sobre una de las cuadras más elegantes de la Ciudad. La construcción atravesó más de 110 años de historia porteña.

El edificio funcionó como residencia familiar y luego adoptó usos comerciales. En 2007 se convirtió en la sede principal de la firma italiana Ermenegildo Zegna en la Argentina. Pese a su valor patrimonial, sufrió sucesivos intentos de demolición en los últimos años, incluido un permiso aprobado en 2022.

El proyecto original de Pride Developers contemplaba derribar por completo el inmueble para levantar una torre de nueve pisos bautizada Maison Alvear, con unidades desde los u$s 500.000. En marzo, el gobierno de la Ciudad frenó esa demolición y abrió una instancia de diálogo con los desarrolladores.

Quién es Carlos Ott, el arquitecto a cargo del proyecto

El desarrollo en esta nueva etapa quedó en manos del célebre arquitecto uruguayo-canadiense Carlos Ott. Ott acumula más de 50 años de trayectoria en arquitectura y planificación urbana, con obras residenciales, comerciales, hoteleras y culturales alrededor del mundo.

El petit hotel data de 1916 y fue proyectado por el arquitecto francés Enrique Max Laspé.Prensa

Tras formarse en estudios de Estados Unidos y Canadá, inició su práctica independiente en 1983. Ese año ganó el concurso internacional para diseñar la Ópera de la Bastilla de París, un hito que lo catapultó a la fama internacional.

Desde entonces firmó proyectos como el Hangzhou Grand Theatre en China y las residencias Waldorf Astoria en Miami. Su trayectoria combina obras monumentales con intervenciones que dialogan con estructuras preexistentes, una marca distintiva que ahora aplicará en Alvear.

“Presentamos un proyecto que salvaguarda la fachada y que es respetuoso con el entorno en una de las cuadras más lindas de la Ciudad”, sostuvo Ott. Y agregó que, para la escala de sus obras habituales, esta intervención resulta pequeña pero desafiante.

El arquitecto explicó que de la casa original prácticamente no quedaba nada detrás del frente. Su desafío consiste en integrar el pasado patrimonial con una pieza contemporánea. El resultado buscará una convivencia visual entre ambos lenguajes arquitectónicos.

Cómo se integran el patrimonio y la innovación

El edificio no forma parte del catálogo definitivo de protección estructural porteño. Sin embargo, se ubica dentro del Área de Protección Histórica (APH 30), que resguarda el entorno de la tradicional avenida Alvear y sus alrededores.

La avenida conserva construcciones de gran valor, como el Palacio Duhau —hoy Park Hyatt Buenos Aires—, el Palacio Fernández Anchorena y el Palacio Casey, sede actual del Ministerio de Cultura. El Palacio Lawson comparte cuadra con ese patrimonio arquitectónico único.

Presentamos un proyecto que salvaguarda la fachada y que es respetuoso con el entorno en una de las cuadras más lindas de la Ciudad

Carlos Ott, arquitecto responsable del desarrollo.

El nuevo desarrollo prevé recuperar el frente de estilo clásico y restituir parte de su composición ornamental original. La nueva estructura residencial se emplazará hacia el interior del terreno, detrás de la fachada preservada.

Ese esquema replica modelos de otras capitales globales. El caso más citado es la Hearst Tower de Nueva York, diseñada por Norman Foster e inaugurada en 2006, donde una torre contemporánea creció sobre una base histórica conservada.

“Hoy no sólo se conserva una fachada. También se fortalece una forma de construir ciudad”, publicó la cuenta en Instagram de la organización distrito BAFA (Buenos Aires Fashion & Arts), donde se sitúa el palacio, tras agradecer la intervención del área de Desarrollo Urbano porteña.

Ott explicó que de la casa original prácticamente no queda nada detrás del frente. Su desafío consiste en integrar el pasado patrimonial con una pieza contemporánea.Instagram (@carlosott.architect)

Precisamente Agustina Olivero, secretaria de Desarrollo Urbano de la Ciudad, remarcó que el desarrollo urbano y la preservación patrimonial no son objetivos contrapuestos. “El diálogo entre el sector público y privado puede dar lugar a proyectos que integren innovación y urbanismo sostenible”, sostuvo la funcionaria.

Desde Pride Developers, su chairman Maximiliano Mustafá había planteado antes del acuerdo que el proyecto original contaba con todas las aprobaciones vigentes. El desenlace final, sin embargo, consolidó la fachada como protagonista del nuevo desarrollo.

El caso marca un precedente para Buenos Aires. El acuerdo demuestra que la negociación entre vecinos, ONG y desarrolladores puede reescribir proyectos ya aprobados. La avenida Alvear suma así un capítulo más a su historia de convivencia entre lo antiguo y lo nuevo.