Metalfor fue noticia este lunes luego de que trascendiera que la firma enfrenta una dura situación financiera. Si bien la empresa viene de un año complejo, y todavía lucha por recuperar su holgada liquidez, ahora, sostiene, está dejando atrás su momento más crítico.
“Metalfor viene cumpliendo todos sus compromisos. Cambió el perfil financiero de la empresa: mientras que hace un año el 90% de su deuda era a corto plazo, hoy es a mediano y largo plazo”, explicó Eduardo Borri, presidente de la firma, a El Cronista.
La compañía se vio sacudida por la crisis que azotó al campo, en un escenario de caída de precios internacionales, sequía y el cierre del mercado de capitales para el sector. Esto generó un descalce dentro de la empresa: Metalfor basa gran parte de su negocio a través de la financiación a sus clientes. Ese dinero lo conseguía en el mercado de capitales.
Así, en abril del año pasado, la agencia Fix bajó la calificación de Metalfor alertando sobre el alto endeudamiento y la dificultad para refinanciar pasivos de corto plazo, lo que reflejaba un escenario de escasa liquidez.
Es que el modelo de negocio de la compañía implica que, por cada máquina nueva vendida, la empresa recibe una usada a modo de pago, que luego es reacondicionada y revendida a pequeños productores con financiamiento de tres a cinco años. “Las máquinas nuevas, que pueden valer entre u$s 300.000 y 500.000, rara vez se venden al contado”, dijo Borri.
En este contexto, un punto de inflexión clave para la compañía fue el desembolso de u$s 50 millones en diciembre del año pasado, por parte de la United States International Development Finance Corporation (DFC), una agencia estatal de los Estados Unidos.
Se trata de un financiamiento a largo plazo -ocho años- que tiene por finalidad “acompañar la refabricación y comercialización de maquinaria agrícola usada, así como el desarrollo de tecnologías de precisión en la Argentina, además de fortalecer la estructura financiera de la Sociedad”, según informó la compañía en aquel entonces a la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Nuevos proyectos
Esta nueva inyección de capital se destinará, en su mayor parte, a restablecer el financiamiento a sus clientes y, en menor medida, a la incorporación de tecnología, en particular para agricultura de precisión.
Así, este año, la empresa proyecta invertir alrededor de u$s 10 millones e incorporar nuevos modelos de máquinas. “Vamos a lanzar nuevos productos. Uno de los proyectos que tenemos es cambiar la motorización de parte de nuestra maquinaria para que sea apta para el uso de biocombustibles. También queremos seguir aumentando nuestra presencia en fertilización, una línea relativamente nueva para la compañía”, dijo Borri.

“Junto a Martín Redrado - expresidente del Banco Central- vamos a emitir una nueva Obligación Negociable (ON) de un monto que ronda los u$s 20 millones. En definitiva, necesitamos capital de trabajo para seguir incrementando nuestra producción. Vamos a tener un 2026 muy bueno”, agregó.
De esta manera, la compañía apunta a incrementar su producción entre un 30% y 40% y retomar los niveles productivos de 2024. El año pasado, Metalfor trabajó a stock, es decir, vendió más de lo que produjo. Por lo tanto, este aumento en la producción no se traduce en una ampliación de su planta, sino en el uso total de su capacidad productiva.
En tal sentido, proyecta producir alrededor de 250 maquinarias para este año, de las cuales un pequeño porcentaje estará destinado a la planta que tiene la empresa en Brasil.
Metalfor es una de las principales productoras locales de maquinaria agrícola, y uno de los dos principales fabricantes de pulverizadoras del país. La firma se especializa en el diseño, producción y comercialización de maquinaria para el sector agroindustrial argentino y latinoamericano. Cuenta con tres plantas industriales en la Argentina y una en Brasil.
En año pasado lideró el segmento de pulverizadoras con más del 21% de participación del mercado. Si bien la venta de maquinaria agrícola cerró el año con cifras positivas -un crecimiento del 4,9% frente a 2024-, el sector viene de años complejos.
De hecho, en 2024 la venta de maquinaria cayó 7,4 por ciento. En ese entonces, la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) reconoció que la industria está actualmente por debajo de los promedios históricos y “lejos de lo que necesita el país en términos de renovación tecnológica en el campo”.











