Aunque más disipada, la niebla persiste, fusionando el gris del horizonte con el césped que alterna el verde con islotes amarillentos y amarronados, por esa combinación dañina que le son la humedad y el frío. Del otro lado del vidrio, el CEO se sienta. Está sonriente, distendido. Tiene cosas para contar sobre su negocio. Muchas y buenas.

La charla informal, previa a la entrevista, gira en torno al país. A la economía y, fundamentalmente, a la política.

-Ojalá todo lo que se está haciendo desde la macro se mantenga. Porque hay sectores a los que, todavía, no les llega. Al contrario, observa.

-Hay elementos para creer que sí. Que algunas cosas ya no van a cambiar. ¿Te enteraste de lo que dijo Aníbal Fernández?, contestó este cronista.

-No.

-Le preguntaron en un streaming qué cambiaría de lo que hizo Milei y sorprendió diciendo que nada. “Dejo todo. No toco nada”. Y agregó que empezaría a mirar “pedacito por pedacito” porque, subrayó, “el esfuerzo que le hicieron hacer al pueblo argentino no se puede dilapidar ni dejar de costado”. Como si anticipara cuál va a ser la postura del peronismo en 2027: construir sobre lo hecho…

-… Y avanzar sobre lo que falta mejorar, con una visión más integral, que incluya a los sectores de la economía que hoy están afectados -interrumpe-. Y con un candidato que sea un outsider, conocido por su éxito en el sector privado, y tenga un perfil más cercano a esa visión de la economía real.

-¿Por qué lo decís?

-Porque me lo ofrecieron.

Hubo un silencio. Incómodo. No quiso decir quién, ni desde dónde, le hizo esa oferta que no podría rechazar. Sí, en cambio, cuenta que la declinó. Como las veces anteriores que lo buscaron para tentarlo con la manzana de la política.

Da sus razones. “Zapatero a tus zapatos. Que sea bueno haciendo esto no significa que pueda serlo a la cabeza de un gobierno. Hay que tener otros skills y, en especial, otra personalidad”, explica.

Lo que yo sé hacer es esto”, agrega. “Esto” son los planes de su empresa -ambiciosos, de inversión y crecimiento-, de los que, ahora sí, empieza a hablar.

Faltan 511 días. Pero el Círculo Rojo ya está viviendo el 2027 electoral. El aplastante resultado de octubre -La Libertad Avanza se impuso en 16 de 24 distritos, incluida la Provincia de Buenos- difuminó el espejismo de un Axel Kicillof market friendly que se vio en el desierto interminable que habían abierto las legislativas bonaerenses de septiembre.

Un paréntesis de apocalíptica inestabilidad política pero, sobre todo, cambiaria y financiera -el “intento de golpe” que Milei denuncia todavía hoy- al que la última esperanza blanca de los intendentes no contribuyó. Incluso, cuando en alguna entrevista lo asistieron para que tocara la pelota en la línea, terminó errando al arco. Por ejemplo, al asegurar: “No me arrepiento de lo que hice con YPF”.

Si el Gobernador le criticó al kirchnerismo ser “una de esas bandas de rock que tocan los viejos grandes éxitos” y la gente le pide componer una nueva, “no una que sepamos todos”, cada vez que se sube a un escenario, él muestra que su canción económica, si no es la misma, por lo menos, suena bastante parecida a la de su distanciada y recluida madrina política.

Es muy probable que Aníbal Fernández -animal político que se adaptó a todas las mutaciones del peronismo desde 1983- tenga muy pocas cosas en común con Ricardo Dessy, economista Sr. de Citi. Ambos del Sur y futboleros -de Quilmes y el Cervecero uno; de Florencio Varela y Defensa y Justicia el otro-, en estos días, coinciden -desde lugares e intenciones muy distintas- en la visión de lo que está pasando en la Argentina.

La economía argentina está en medio de un proceso de descubrimiento, de búsqueda, de reencontrarse con sus nuevos equilibrios. Tarda, como todos estos procesos de corrección. Y con costos, que siempre emergen de forma más rápida que los beneficios”, definió Dessy días atrás, durante su paso por Cronista Stream.

Hombre con el talento de combinar las calles del GBA -que camina porque las vive- y las conferencias de inversores en Wall Street, “Coco” aseguró que, a los analistas y fondos de inversión, les llama la atención la resiliencia de la sociedad a esa “entrada a boxes”, como la define.

Lo que la gente percibió es que el modelo estaba agotado. Terminó con 63% de pobreza infantil, 300% de inflación y una fortísima redistribución regresiva, en que los pobres compraban neumáticos en Punta del Este y los pobres los pagaban 10 veces más caro en Lomas de Zamora”, explicó.

La gente dijo: ‘No sé muy bien hacia dónde estamos yendo. Veo que hay un rumbo nuevo, confío, voy a esperar porque sé que lleva años. No sé es muy bueno o no. Pero, para donde iba, no quería ir’. Trata de entender si hay otra oportunidad para un país tan rico como la Argentina. Más, viendo lo que hicieron países vecinos, que hace décadas eran muchísimo menos prósperos que nosotros, y hoy los ves con mayor estabilidad, inversiones, economías modernas, tecnología, previsibilidad… Tampoco estamos inventando nada”, amplió.

Dessy ilustró con una imagen: un portaviones que vira 180 grados.Algún avión se va a caer; si las olas pegan de costado, algún movimiento más fuerte vas a tener… Estamos en ese proceso”, describió.

No obstante, está convencido de que esa fue la demanda social en 2023. Las elecciones de octubre confirmaron esto. Fue un buen test ácido: la gente está bancando. Ahora, empieza a pasar lo mismo. Emergen costos y hay algunos ruidos políticos”, señala.

Para él, hay una pregunta del millón: si Milei es un fenómeno bottom-up, “empoderado por gente hastiada de lo anterior y que buscaba algo nuevo”, o “top-down”, como lo Mauricio Macri, que, cuando se inicio el deterioro, fue más difícil de sostener.

No obstante, él -los fondos e inversores con los que habla- ven en la Argentina cambios que, en sus palabras, “no son de un gobierno”; indicios de que “ahora, va en serio”.

En el pasado, el Ministro de Economía de una provincia era el más habilidoso para presentarse como el más pobre. Su trabajo era venir a Buenos Aires e irse con un cheque. Era una competencia por el subsidio. Ahora, no sólo no van más: es el Ministro de Economía el que los llama. Y compiten por quién es el más previbile, el que tiene la provincia más ordenada, con superávit fiscal, que era mala palabra en la Argentina. Quién puede ofrecer un horizonte temporal más largo y confiable. Algo que pasa en Canadá y en Australia”, contrastó, en su charla en Pulso Financiero, con Willy Laborda, Florencia Barragán y Santiago Escobar.

Sumó otro punto, que, para él, “fue un hallazgo del Gobierno”. “Los gobernadores son accionistas de este proyecto. Equity holders”, los definió. “Pueden discutir, pelearse, pero tienen acciones del proyecto de Milei: los beneficiará. De haber prosperidad, será por el interior: el cobre, el litio, el petróleo, el gas, el campo…”.

En esa entrevista en Cronista Stream, Dessy acuñó una frase: “Lo que se evita no se aprecia”.

Estuvimos al borde de una hiperinflación”, no dudó. “Hay temas resueltos por primera vez en la historia y que son dolorosos. Pero es como la medicina: a veces, hay que amputar para cortar un mal”.

El riesgo país, explicó, es un “excelente espejo” del debate interno que está teniendo la Argentina. “Si el mandato de cambio, con ese crédito de resiliencia, puede sobrevivir a nombres. O el dueño del cambio es una sola persona”.

Cuando, a inicios de mes, Fitch decidió mejorar la nota de la Argentina, lo hizo porque cree que hay un mandato por el cambio, interpretó Dessy. “Los mercados están entendiendo que, a pesar de las adversidades recientes, hay más soporte a seguir tolerando, a renovar esa esperanza de que esto debería llevarnos a algo mejor”, agregó.

Dessy visitó el estudio el 12 de mayo, cuando el riesgo país no podía bajar de los 500 puntos básicos. Logró perforarlos la semana pasada. El viernes cerró a 493.

Caputo "jefe de campaña": vaticinó que en 2027 "la economía se va a llevar puesta a la política" y Milei será reelecto

Mayo fue una revolución para el equipo económico, que se esmeró en hacerle saber al pueblo de qué se trata, sobre todo, a través de las redes. Acuerdo aprobado por el directorio del Fondo Monetario y u$s 1000 millones girados. Las reservas terminaron el mes en u$s 48.191 millones, nivel no mostraban desde octubre de 2019. El Banco Central compró, en cinco meses, u$s 9758 millones, prácticamente el compromiso mínimo de acumulación de reservas para todo el año (u$s 10.000 millones).

Exportaciones récord: u$s 8914 millones, u$s 30.820 millones en el cuatrimestre, que permiten proyectar u$s 100.000 hacia diciembre. Balanza comercial positiva de u$s 8277 millones ya en el acumulado desde enero. Hubo liquidación histórica del agro: más de u$s 17.000 millones, con perspectiva -además- de otra buena cosecha de cara a la próxima temporada.

La inflación retomó la senda a la baja: 2,6% en abril, contra el inesperado 3,4% de marzo. Los índices de actividad de marzo -EMAE, construcción-, difundidos en mayo, alientan al Gobierno a creer que lo peor quedó atrás, a pesar de las amenazas latentes. Por ejemplo, el inesperado dato de inflación mayorista: 5,2%, impactado por la suba de precios de los combustibles, la otra cara de una moneda -la guerra- que empuja la suba la balanza comercial, en especial, la energética.

El índice de salarios de marzo arrojó un 3%, por debajo de la inflación de ese mes. Todavía faltan los datos oficiales de abril. Por ahora, los privados no son tan optimistas. En la semana, la UIA difundió que la actividad industrial se retrajo 0,7% contra abril de 2025 y 0,4% frente a marzo de este año.

“La casa”, como la llaman los industriales, destacó el retroceso de la industria automotriz, que, informó su cámara, Adefa, cayó 17,5% en el mes y 18,8% en lo que va del año. Este miércoles, se conocerán los datos de mayo. Por lo pronto, el viernes, el Registro Nacional de Propiedad Automotor reportó una caída del 25,6% en los patentamientos de autos nuevos, a 41.921 unidades. Hasta ahora, el peor mes de un 2026 que, en cinco meses, está 9,7% debajo de igual período de 2025. El sector arrancó el año con proyección de crecimiento mínima del 10 por ciento.

Otro dato negativo de la micro: la Cámara de Comercio y Servicios informó que, en el bimestre marzo-abril, la cantidad de locales vacíos en las principales arterias de CABA subió 30,7% anual. La mitad llena de ese cáliz: comparado con el bimestre anterior (enero-febrero), cayó 2,7%. Leve indicio de reactivación. También, lo son la suba interanual de locales que están en alquiler (102,2%) y la caída de aquellos con cartel de venta (40,9%).

Con el Súper RIGI ya en el Congreso, el RIGI sigue siendo usina de buenas noticias en la Casa Rosada. Ya hay proyectos anunciados por más de u$s 100.000 millones en inversiones. El jueves, PAE, la empresa de los Bulgheroni, anunció u$s 680 millones del primer proyecto que aplica al régimen para producir petróleo convencional, es decir, no sólo en Vaca Muerta. El viernes, Milei recibió a los laboratorios internacionales, nucleados en Caeme, que le presentaron u$s 8000 millones para profundizar investigaciones clínicas y biomédicas en el país.

El mismo día, el grupo brasileño Neo Rodas, asociado con Mirgor, confirmó que hará en Zárate una fábrica de llantas con una capacidad de 1,2 millones de unidades anuales. Cierre de una semana que había arrancado con la locura que despertó la llegada de la cadena asiática Miniso a DOT.

Las marcas internacionales ven en la Argentina una oportunidad. Estuvieron ausentes durante mucho tiempo y van llegando de a poco”, celebró Eduardo Elsztain, dueño de ese los principales shoppings del país, también optimista con sus negocios mineros y, sobre todo, de real estate.

Inaugurará a fin de año el ex Showcenter de Haedo y lo hará a inicios de 2027 con el shopping de La Plata. Dijo que pensaba arrancar Rambas del Plata, el proyecto en la ex Ciudad Deportiva de Boca, con tres lotes vendidos y está empezando a construir con 18. “Eso significa que dinero que, antes, iba al exterior, ahora está volviendo a invertir en construcción en la Argentina”, explicó.

Noticias que, no obstante, en los medios conviven con otras. Por caso, los cierres de fábricas. Las más recientes: Dabra (Sport Center, Dexter, Lotto), con una planta textil en Catamarca, y Granja Tres Arroyos, que bajó persianas de un segundo establecimiento en Entre Ríos, por un extendido conflicto gremial.

Pero, para el equipo económico, una cosa son las noticias en los portales y otra, los números en sus pantallas.La realidad son los datos y los datos muestran esto. No nos dejemos psicopatear más con lo que se escucha y lo que se ve”, minimizó el jueves Luis Caputo en el Latam Economic Forum, que organiza anualmente Darío Epstein.

Eso es lo que, sobre el escenario del Goldencenter de Parque Norte, envalentonó al Ministro a asegurar que, en 2027, “la economía, por primera vez, se va a llevar puesta a la política” y ya se probó el traje de jefe de campaña de oficio de Milei: vaticinó que será reelecto.

No son pocos los empresarios que comparten su augurio. No quiere decir que sea lo que algunos prefieran. Y, mucho menos, que se resignen a eso. En especial, aquellos que, como bien define un analista, llevaban décadas de maestría para bailar ciertos minués y, de repente, les cambió la música.

Patricia Bullrich y Paolo Rocca en la última edición de Propymes

Voy a volver a cantar”, ironizó el jueves Macri. Ya no habla de “segundo tiempo” pero sí de “próximo paso”, como bautizó al tour nacional que inició hace unas semanas, en Olivos. “El PRO está para cuidar el cambio, para completarlo, para que llegue para siempre -aseguró sobre ese escenario-. Está para construir y el próximo paso parte de esa agenda: equilibrio fiscal, desregulación. Es lo que tienen nuestros países vecinos”. Enfatizó que, al país, lo sostienen “instituciones que funcionan”.

Letra y música similares a las que se les escucha entonar al lobbysta de un importante grupo económico: “Tal vez, 2023 fue el momento de la disrupción. De romper con lo que había y dar un brusco giro hacia otro lado. Y, para eso, necesitábamos una personalidad como la de Milei”.

Quizás, ya definido el rumbo, en 2027 empiece otra etapa. Una distinta, con una visión más integral. Requerirá consensos y, para eso, hará falta mesura, otra personalidad”, sugiere.

Macri se mostró activo después de una cumbre que, informaron las crónicas periodísticas, tuvo con Paolo Rocca. Los mismos teclados -en su mayoría, del 95% que el Presidente no odia lo suficiente- ahora especulan con acercamientos del empresario más poderoso de la Argentina a Patricia Bullrich.

La senadora, de hecho, fue la única presencia oficialista en la última edición de Propymes, el evento anual que Techint organiza todos los diciembres. Compartió escenario con el propio Rocca, que, si bien todavía no era “Don Chatarrín”, ya era visto con encono desde la Casa Rosada. El milanés no sólo es el industrial más poderoso de la Argentina. Formado en Ciencia Política, también tiene una capacidad inusual entre los hombres de negocios para interpretar los climas de época.

Días atrás, la ONG Wildlife Conservation Society Argentina captó en Mendoza imágenes del Leopardus jacobita, gato andino que se conoce como “Fantasma de los Andes” y que se considera en peligro de extinción. Un hallazgo: se lo registró en una zona donde nunca había sido documentado. El Círculo Rojo argentino, hoy, parece estar en una búsqueda similar: la de una quimera que, sin cambiar de especie, combine la ferocidad del león y la sutileza del gato.