La Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham) y la U.S. Chamber of Commerce, firmaron un “Joint Statement on Critical Minerals”, para fomentar acuerdos que aseguren el suministro en este mercado estratégico donde China tiene preponderancia con el 75% del control.
En un encuentro que convocó a funcionarios públicos, empresarios mineros, y referentes de ambas cámaras, el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, recordó el contexto que hoy hay en la Argentina para recibir inversiones, en sintonía con el alineamiento que tiene el país con Estados Unidos. “Hay 10 proyectos presentados al RIGI que están por aprobarse y 36 ya aprobados”, recordó en referencia al régimen que cambió el escenario para que las inversiones lleguen con mayor seguridad. “Volvimos a ser un país más ordenado macroeconómicamente y alineado con Occidente”, agregó.
Hoy, los minerales críticos (sobre todo litio y cobre) se posicionan como insumos estratégicos para la manufactura avanzada, la transición energética y las cadenas de valor globales. En este contexto, la Argentina y los Estados Unidos comparten el interés en desarrollar redes de suministro confiables, sostenibles y diversificadas, que impulsen mayor previsibilidad y, al mismo tiempo, generen oportunidades para la innovación, el empleo y el desarrollo local. En esa línea, el joint statement representa un paso estratégico para consolidar una agenda de cooperación bilateral en minerales críticos y tierras raras entre ambos países.
Incluso, tanto el CEO de Amcham -Alejandro Díaz- como Neil Herrington -senior vice president for the Americas Department at the U.S. Chamber of Commerce- aseguraron que el plan es ir más allá, con valor agregado en las cadenas de producción.
La iniciativa busca traducir en acción el entendimiento alcanzado entre ambos gobiernos nacionales en febrero y operacionalizar la cooperación bilateral, traduciendo los compromisos alcanzados en inversión concreta, alianzas tecnológicas y desarrollo productivo.
El acuerdo propone avanzar hacia un modelo de articulación público/privada que permita transformar el potencial de la Argentina en realidad a través de cuatro líneas de trabajo: el financiamiento de proyectos, el desarrollo de infraestructura, la transferencia tecnológica y el agregado de valor en origen.
Entre ellas, se destaca la aceleración del financiamiento de proyectos prioritarios mediante instrumentos como DFC y EXIM —con hasta u$s 100 mil millones comprometidos para cadenas de suministro aliadas—, posicionando a la Argentina como un beneficiario estratégico y promoviendo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para atraer inversión estadounidense. Además, se busca impulsar el desarrollo de capacidades locales de procesamiento, especialmente en litio y cobre, a través de transferencia tecnológica y alianzas industriales, junto con la mejora de la infraestructura mediante esquemas público-privados.
González proyecta que el superávit comercial generado por la minería y la energía llegué a u$s 60.000 millones, y está calculado sobre “planes concretos, con nombre y apellido”.