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Metalfor, una de las principales fabricantes de maquinaria agrícola del país, se presentó en concurso preventivo en medio de una crisis financiera que se profundizó durante este año. Según pudo saber El Cronista, la compañía presentó el pedido ante la Justicia de Córdoba, en los tribunales de Marcos Juárez.

La decisión llega después de varios meses de deterioro operativo, caída de las ventas y problemas para acceder al financiamiento.

La compañía, que tiene su base industrial en Córdoba, no logró revertir la situación pese a haber conseguido financiamiento internacional y anunciado un plan para reestructurar su deuda.

“Metalfor S.A. ha solicitado la apertura de su concurso preventivo ante los tribunales de la ciudad de Marcos Juárez, provincia de Córdoba. La decisión tiene como objetivo central proteger la continuidad de la compañía, ordenar sus obligaciones dentro del marco previsto por la ley y evitar que acciones individuales continúen afectando el patrimonio y la capacidad operativa de una empresa que sigue produciendo, vendiendo, entregando equipos y atendiendo a sus clientes”, planteó la firma en un comunicado.

“El concurso preventivo constituye una herramienta destinada a preservar la empresa en marcha y generar las condiciones necesarias para que su operación sea sostenible y pueda volver a crecer, esperamos que rápidamente y con el acompañamiento de todos quienes forman parte de su actividad”, agregó.

Asimismo, aseguró que la empresa continúa operando: “La producción, las entregas, el abastecimiento de repuestos, el servicio técnico y nuestra red comercial continúan formando parte central de nuestro plan de continuidad”.

Los números del primer semestre de 2026 reflejan la magnitud del deterioro. Metalfor registró una pérdida neta de $ 26.484 millones, frente a una ganancia de $ 11.870 millones en igual período de 2025.

El resultado operativo también cerró en rojo: mientras que durante los primeros seis meses del año pasado había obtenido una ganancia de $ 19.972 millones, este año acumuló una pérdida de $ 10.508 millones.

La crisis financiera tuvo un impacto directo en la actividad industrial. Según reconoció la propia compañía, algunos bancos comenzaron a limitar el financiamiento, mientras que los proveedores restringieron las entregas de insumos y aumentaron los cheques rechazados. La falta de capital de trabajo terminó afectando el ritmo de producción.

Entre enero y junio, la empresa fabricó 95 equipos, en contraste con las 208 unidades que produjo durante todo 2025. Las ventas también retrocedieron: comercializó 167 máquinas en el primer semestre, contra 258 en el mismo período del año anterior.

El intento de achicar la estructura

En julio, Metalfor ya anticipaba que ajustaría su estructura a la nueva realidad financiera y comercial. La compañía había comunicado que, a partir de agosto, comenzaría un proceso de reducción de su estructura y buscaría adoptar “una senda productiva acorde a las posibilidades tanto comerciales como financieras”.

En ese contexto, abrió un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba para negociar con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La instancia se inició en medio de atrasos salariales, problemas de liquidez y una fuerte caída de la actividad.

La empresa contemplaba reducir alrededor del 70% de su plantilla, integrada por unos 600 trabajadores. Sin embargo, el procedimiento terminó sin acuerdo con el sindicato.

La firma atribuyó a ese desenlace parte de las dificultades para avanzar con el ajuste. Según sostuvo, la falta de entendimiento “impidió realizar la reestructuración rápidamente” y generó “costos adicionales” por mantener una estructura productiva que no podía utilizarse plenamente.

Del crédito de EE.UU. al concurso

El escenario contrasta con las expectativas que la compañía había expresado a comienzos de año. En febrero, Metalfor aseguraba a El Cronista que había dejado atrás la etapa más compleja de su crisis financiera, después de conseguir un préstamo de u$s 50 millones de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC).

En diálogo con este medio, su presidente, Eduardo Borri, había explicado que ese financiamiento permitió modificar el perfil de vencimientos de la deuda. Según detalló entonces, mientras que un año antes el 90% de los pasivos era de corto plazo, la mayor parte había pasado a tener vencimientos de mediano y largo plazo.

“Metalfor viene cumpliendo todos sus compromisos. Cambió el perfil financiero de la empresa. Mientras que hace un año el 90% de su deuda era a corto plazo, hoy es a mediano y largo plazo. En definitiva, necesitamos capital de trabajo para seguir incrementando nuestra producción. Vamos a tener un 2026 muy bueno”, afirmó Borri en aquel entonces.

En paralelo, la empresa trabajaba junto con el expresidente del Banco Central Martín Redrado en una nueva emisión de obligaciones negociables por unos u$s 20 millones, destinada a conseguir capital de trabajo.

La compañía había atribuido sus dificultades a una combinación de factores: el impacto de la sequía sobre el sector agropecuario, la caída de los precios internacionales y las restricciones para acceder al mercado de capitales.

El préstamo de la DFC, obtenido en diciembre y con un plazo de ocho años, tenía como objetivo fortalecer su estructura financiera y sostener el negocio de maquinaria reacondicionada.

Metalfor es una de las principales fabricantes nacionales de maquinaria agrícola y uno de los dos mayores productores de pulverizadoras del país. La compañía se especializa en el diseño, la fabricación y la comercialización de equipos para el sector agroindustrial.

Cuenta con tres plantas industriales en la Argentina y una en Brasil, desde donde abastece al mercado local y a otros países de la región.