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La semifinal de hoy paralizará al país, sino que redefine la agenda pública y genera un fenómeno que excede ampliamente lo deportivo.

Los datos de audiencia, redes sociales y consumo muestran que Argentina se convirtió en el principal motor del Mundial. El interés crece partido tras partido y contagia también a millones de usuarios en plataformas digitales.

La Selección argentina se enfrenta este sábado ante Suiza por los cuartos de final. Foto: NA.

Durante la última semana analizada, entre los octavos y cuartos de final, el Mundial generó 137.000 menciones en redes sociales en la Argentina, un volumen que creció 53% respecto del período anterior, según Human Connections Media.

El partida entre Argentina y Egipto fue, por amplio margen, el partido que más conversación generó en redes sociales. Acumuló 38.800 menciones, más de tres veces que el choque entre Argentina y Suiza, con más de 10.000 menciones.

Sin embargo, no fue solamente el resultado deportivo lo que impulsó el fenómeno. Buena parte de la conversación giró alrededor de las acusaciones surgidas tras el triunfo argentino frente a Egipto, cuando comenzaron a multiplicarse los cuestionamientos sobre un supuesto arbitraje favorable y versiones de un “Mundial comprado”.

La respuesta argentina fue inmediata. Lejos de entrar en confrontaciones tradicionales, miles de usuarios eligieron el humor como principal herramienta de defensa. Los memes dominaron la conversación y muchas publicaciones ironizaron sobre la situación económica del país para ridiculizar la idea de que Argentina pudiera comprar una Copa del Mundo.

“Defensa colectiva”

Los analistas destacan justamente ese comportamiento como uno de los principales hallazgos de la semana: cuando aparece una agresión externa hacia la Selección, las redes sociales funcionan como un espacio de defensa colectiva donde el humor reemplaza a la confrontación directa.

Los picos de conversación también mostraron comportamientos diferentes según el partido.

En el caso del encuentro frente a Suiza, por ejemplo, el mayor volumen de menciones no ocurrió durante el juego sino inmediatamente después del final. Entre las 0:50 y la 1:10 de la madrugada se produjo el momento de máxima actividad, cuando miles de usuarios comenzaban a proyectar el duelo de semifinales frente a Inglaterra.

Las redes sociales no son el único termómetro del fenómeno.

En televisión, Argentina volvió a dominar cómodamente el ranking de audiencia. El partido frente a Suiza alcanzó un promedio de 47,3 puntos de alcance, mientras que el choque frente a Egipto obtuvo 45,7 puntos. Ningún otro encuentro se acercó siquiera a esos registros. El tercero fue Francia-Paraguay con 25,5 puntos, prácticamente la mitad de la audiencia conseguida por la Selección.

Incluso partidos gancheros como Noruega-Brasil o España-Bélgica quedaron muy por detrás de los números obtenidos por Argentina.

La diferencia confirma que el interés de los argentinos por el seleccionado continúa siendo el gran motor televisivo del torneo.

Los líderes

El protagonismo también se traslada al universo digital global. Según datos de Comscore sobre las cuatro selecciones semifinalistas, Argentina acumuló 88 millones de interacciones en las cuentas oficiales desde el inicio del Mundial, ubicándose solamente detrás de Francia, que alcanzó 151 millones, y por encima de Inglaterra (59 millones) y España (32 millones).

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En el análisis baja al plano individual, el liderazgo argentino es absoluto.

Lionel Messi volvió a demostrar que continúa siendo el gran fenómeno digital del fútbol mundial. El capitán acumuló 150 millones de interacciones durante el torneo, una cifra que prácticamente cuadruplica al derrotado Kylian Mbappé, segundo en el ranking con 43 millones, y deja aún más atrás al finalista español Lamine Yamal (37 millones) y la estrella del rival de hoy, Harry Kane (18 millones).

El fenómeno alcanza incluso a los avisos. Durante las transmisiones del Mundial, el rubro apuestas y loterías junta el 20% de todos los avisos emitidos. Sin embargo, cuando se analizan exclusivamente las “cabezas de tanda”, el liderazgo pasa a comercio y retail, que concentra el 31% de esas posiciones privilegiadas dentro de las transmisiones televisivas.

Detrás aparecen nuevamente apuestas y loterías con 18%, seguidas por bebidas alcohólicas.

El cambio refleja cómo las empresas de consumo masivo buscan asociarse a los momentos de mayor audiencia que genera el torneo.

La pasión futbolera también termina modificando el comportamiento de compra de millones de argentinos.

Según datos de PedidosYa, la demanda de delivery creció en promedio un 60% durante las horas previas a los partidos de la Selección.

El mayor salto ocurrió justamente antes del encuentro frente a Egipto, cuando los pedidos aumentaron 115% respecto de un día habitual para la misma franja horaria.

Las hamburguesas, pizzas, empanadas y helados encabezaron el ranking de productos más solicitados, aunque también crecieron con fuerza las ventas de snacks, picadas, bebidas y productos de cercanía.

En algunos comercios, las ventas de tablas de fiambres y quesos llegaron incluso a duplicarse y triplicarse durante las jornadas mundialistas.

El fenómeno tuvo además un fuerte impacto federal. Después de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, las ciudades con mayor volumen de pedidos fueron Córdoba, Rosario, La Plata, Neuquén, Bahía Blanca, Mar del Plata y San Miguel de Tucumán, mostrando que el efecto Selección se extiende a todo el país.