Louis Dreyfus Company (LDC), la compañía que junto a Molinos Agro quería quedarse con Vicentin, comenzará a producir aceites para biocombustibles avanzados en su planta de Santa Fe.

Puntualmente fabricará ese insumo para vender a fabricantes de combustible de aviación sostenible (SAF) -la alternativa que encontró la industria aeronáutica para reducir en un 80% las emisiones de los aviones.

Lo hará mediante la nueva línea de molienda de semillas que incorporó la firma en el complejo agroindustrial que tiene en Timbúes, Santa Fe -donde también procesa soja- y que comenzó a estar operativa este jueves tras una inversión de más de 20 millones de dólares.

Ahora, esta inversión le permitirá procesar nuevas variedades de cultivos oleaginosos, como carinata, canola, girasol y camelina -este último, un grano fundamental para la producción de biocombustibles-.

“Con esto vamos a obtener tanto harina como aceite. La harina estará destinada a la ración animal, mientras que el aceite se utilizará para la producción de biocombustibles. Toda la producción estará destinada al mercado externo. La harina resultante en su mayoría también será para exportación, puntualmente a mercados europeos”, explicó Fernando Correa, Head Regional de Oleaginosas de LDC para Latinoamérica Sur y Oeste.

Camelina, un grano fundamental para la producción de biocombustibles
Camelina, un grano fundamental para la producción de biocombustibles

“El objetivo de esta inversión es moler semillas con alto contenido de aceite para resolver el problema estructural global de exceso de oferta de proteína y falta de oferta de aceites, debido al crecimiento de la demanda energética en Brasil, Estados Unidos y en Europa”, agregó Correa.

La incorporación de la nueva línea de molienda y equipamiento permitirá procesar hasta 3000 toneladas diarias adicionales de semillas durante los períodos de menor actividad estacional. Esa capacidad se sumará y alternará con la molienda habitual de 7000 toneladas diarias de soja, que se mantendrá durante el resto del año.

“Este año vamos a hacer tres meses de molienda de girasol, y después pasaremos a moler soja, cuando arranque la cosecha en abril. Después, volveremos a comenzar con molienda de camelina en noviembre y diciembre, y nuevamente girasol en enero”, dijo.

La inversión incluye la instalación de equipamiento para el procesamiento de semillas de alto contenido de aceite, entre ellos cinco prensas especializadas, un cocinador rotativo, tres cocinadores verticales, dos separadores de impurezas y dos decantadores.

En paralelo, la compañía inauguró el año pasado un nuevo centro logístico en Santa Elena, Entre Ríos, tras una inversión de u$s 10 millones para montar un nuevo acopio y remodelar su terminal portuaria.

La firma también anunció la puesta en marcha de otras inversiones a lo largo del país. Si bien no se comunicó cuánto será el monto de inversión, la francesa montará en General Paz, Córdoba, un nuevo acopio con capacidad para almacenar 3000 toneladas de productos. Estará conectado a la red ferroviaria Belgrano Cargas y se espera que el activo esté operativo durante la primera mitad de este año.

Presente en la Argentina desde hace más de 120 años, LDC tiene tres complejos portuarios: dos en Rosario (General Lagos y Timbúes) y uno en Bahía Blanca. Además, cuenta con oficinas comerciales, acopios de cereales y oleaginosas y una desmontadora de algodón en 23 localidades de las principales zonas agrícolas del país.

También comercializa y exporta cereales, oleaginosas, aceite y harinas vegetales, biodiesel, glicerina, lecitina, algodón, fertilizantes, fitosanitarios y semillas y brinda soluciones financieras y logísticas a los productores argentinos.