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El álbum de figuritas volvió a los kioscos argentinos con una nueva suba de precios y llega más caro a la previa mundialista. Panini lo vende a $ 15.000 en su versión base y ofrece sobres de siete figuritas a $ 2000. El ejemplar vale hoy 19 veces más que en 2022.

Con esos valores, llenar el album puede demandar más de $ 300.000, cifra que puede aumentar por las figuritas repetidas y equivale a buena parte del salario mínimo actual.

Como pasa en cada Mundial, el lanzamiento también mueve ventas en kioscos y jugueterías. Durante varias semanas, los sobres se convierten en un producto de alta rotación y traccionan consumo entre chicos, adultos y coleccionistas.

Durante años se tomó como referencia que cada paquete rondaba el equivalente a medio dólar. Con los valores actuales, ese parámetro quedó atrás y hoy el sobre se ubicaría en torno a los u$s 1,40 al dólar oficial.

Se trata además del álbum más grande de la marca para un Mundial. Tendrá 112 páginas y espacio para 980 figuritas, impulsado por la ampliación del torneo a 48 selecciones. Solo para reunir esa cantidad de cromos, sin contar repetidas, hacen falta 140 sobres.

También habrá versiones tapa dura y una edición dorada exclusiva para venta online.

Este año, Lionel Messi volverá a integrar la colección y todo indica que podría tratarse de su última aparición en un álbum mundialista. La página de la Selección Argentina también incluye a Emiliano Martínez, Cristian Romero, Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez, además de jóvenes como Nicolás Paz, Franco Mastantuono y Giuliano Simeone.

La empresa que nació en un kiosco

La empresa nació en 1961 en Módena, Italia. Sin embargo, el origen del proyecto se remonta a 1945, cuando la familia Panini obtuvo la licencia para operar un pequeño kiosco de diarios cerca de la catedral de la ciudad. Giuseppe, Benito y Umberto crecieron vinculados a ese local y con el tiempo ampliaron la actividad hacia la distribución de revistas y publicaciones.

En esa etapa detectaron que las tarjetas coleccionables incluidas en algunas revistas despertaban fuerte interés entre los compradores. A partir de eso compraron el sobrante de una colección de plantas y flores, las dividieron en pequeños paquetes de dos unidades y las vendieron por separado. La experiencia tuvo buena respuesta y les confirmó que había mercado para ese formato.

Con ese antecedente, en 1961 alquilaron un taller sobre Via Castelmaraldo y fundaron formalmente Panini. Empezaron a imprimir figuritas con jugadores del fútbol italiano, que en esos años tenían más formato de estampita que de sticker. Tres años después compraron una planta impresora propia y lanzaron sus primeros álbumes para pegar la colección completa. Más tarde llegarían las autoadhesivas que terminaron por imponerse.

El salto internacional llegó en 1970, cuando obtuvieron la licencia oficial para editar el álbum del Mundial de México. Desde entonces, Panini quedó ligada a la Copa del Mundo y ese producto se transformó en su principal vidriera global.

Con el tiempo, la compañía amplió su catálogo con superhéroes, series de televisión, videojuegos, cómics, manga y publicaciones editoriales. Pero cada Mundial sigue siendo su momento de mayor exposición. En Brasil 2014 reportó ventas por 758 millones de euros y en Rusia 2018 superó los 1000 millones.