A la hora de mejorar las rutinas de limpieza del hogar, cada vez más personas optan por recurrir a soluciones caseras para resolver problemas cotidianos, entre ellos la aparición de malos olores.
Dentro de estas alternativas, la combinación de café usado y bicarbonato de sodio ganó popularidad como un método simple, económico y fácil de aplicar. La mezcla puede ayudar a reducir y neutralizar ciertos olores desagradables sin tener que recurrir a productos de limpieza especializados.
Mezclar café usado y bicarbonato de sodio: para qué sirve y por qué lo recomiendan
El café usado, ingrediente que en general suele botarse a la basura, tiene en realidad grandes propiedades desodorizantes y exfoliantes, sobre todo cuando se combina con el efecto del bicarbonato de sodio.
Por su textura y sus diferentes usos, es una gran alternativa para la limpieza de utensilios de cocina, facilitando la remoción de suciedad de superficies difíciles, como cacerolas, ollas o cubiertos.
Cómo se prepara la mezcla de café usado y bicarbonato de sodio
Las proporciones recomendadas son las siguientes
- Café usado, seco
- Dos cucharaditas de bicarbonato
Ambos ingredientes deben mezclarse hasta conseguir una pasta homogénea. Para utilizarlo al limpiar, se aconseja combinarlos con unas gotas de agua para formar una pasta y luego enjuagar.
Otros trucos para limpiar y evitar la grasa adherida
Para evitar que la grasa se adhiera a las superficies y ahorrar rutinas de limpieza tediosas, existen otros hábitos que pueden incorporarse durante el día a día, como
- Precalentar las ollas correctamente antes de cualquier uso
- Utilizar suficiente grasa de cocción para evitar que se peguen los alimentos
- No utilizar el fuego demasiado alto
- Secar bien la superficie antes de cocinar
- Dejar en remojo los restos puede facilitar su extracción si no se puede limpiar de inmediato
- Utilizar ollas con recubrimientos antiadherentes