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A la hora de mejorar las rutinas de limpieza del hogar, cada vez más personas optan por recurrir a soluciones caseras para resolver problemas cotidianos, entre ellos la aparición de malos olores.

Dentro de estas alternativas, la combinación de café usado y bicarbonato de sodio ganó popularidad como un método simple, económico y fácil de aplicar. La mezcla puede ayudar a reducir y neutralizar ciertos olores desagradables sin tener que recurrir a productos de limpieza especializados.

Mezclar café usado y bicarbonato de sodio: para qué sirve y por qué lo recomiendan

El café usado, ingrediente que en general suele botarse a la basura, tiene en realidad grandes propiedades desodorizantes y exfoliantes, sobre todo cuando se combina con el efecto del bicarbonato de sodio.

Por su textura y sus diferentes usos, es una gran alternativa para la limpieza de utensilios de cocina, facilitando la remoción de suciedad de superficies difíciles, como cacerolas, ollas o cubiertos.

Esta mezcla puede usarse para limpiar ollas. Fuente: Shutterstock
Esta mezcla puede usarse para limpiar ollas. Fuente: Shutterstock

Cómo se prepara la mezcla de café usado y bicarbonato de sodio

Las proporciones recomendadas son las siguientes

  • Café usado, seco
  • Dos cucharaditas de bicarbonato

Ambos ingredientes deben mezclarse hasta conseguir una pasta homogénea. Para utilizarlo al limpiar, se aconseja combinarlos con unas gotas de agua para formar una pasta y luego enjuagar.

Otros trucos para limpiar y evitar la grasa adherida

Para evitar que la grasa se adhiera a las superficies y ahorrar rutinas de limpieza tediosas, existen otros hábitos que pueden incorporarse durante el día a día, como

  1. Precalentar las ollas correctamente antes de cualquier uso
  2. Utilizar suficiente grasa de cocción para evitar que se peguen los alimentos
  3. No utilizar el fuego demasiado alto
  4. Secar bien la superficie antes de cocinar
  5. Dejar en remojo los restos puede facilitar su extracción si no se puede limpiar de inmediato
  6. Utilizar ollas con recubrimientos antiadherentes

Lo ideal es lavar las ollas tan pronto terminen de usarse para remover la grasa con mayor facilidad.