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Los inversionistas incrementaron las apuestas a favor del peso mexicano, en una nueva señal de que la divisa mantiene su atractivo dentro de las estrategias globales de carry trade y de exposición a mercados emergentes.

El interés abierto sobre el peso mexicano se ubicó en 286,429 contratos durante la semana que concluyó el 28 de agosto, un aumento de 1,838 contratos frente a la semana previa, de acuerdo con el reporte semanal de la Comisión de Comercio de Futuros sobre Materias Primas (CFTC). El nivel se mantiene muy por encima de los más de 200,000 contratos observados durante julio.

“El incremento refleja una expansión considerable de la participación en el mercado de futuros del MXN y sugiere que la moneda continúa siendo un vehículo relevante dentro de las estrategias globales de carry y exposición a mercados emergentes”, dijo Gerardo Ferreira, manager en HM Group.

Fondos aumentan posiciones largas en el peso

Los asset managers reforzaron su apuesta por la apreciación del peso mexicano. Durante la semana reportada, incrementaron en 5,351 contratos sus posiciones netas largas, hasta alcanzar 68,590 contratos.

El posicionamiento se explicó por 115,633 contratos largos, frente a 47,043 contratos cortos, estos últimos con una reducción semanal de 1,087 contratos.

Para Ferreira, el comportamiento evidencia una reversión gradual en la exposición de los inversionistas institucionales hacia el peso mexicano.

“El posicionamiento actual muestra una renovada acumulación de posiciones largas”, señaló.

La señal cobra relevancia porque el peso mexicano se ha convertido en una de las divisas más utilizadas para estrategias de carry trade, debido al diferencial entre las tasas de interés de México y EE.UU. y a la liquidez del mercado cambiario.

Hedge funds mantienen fuerte apuesta por el MXN

Los fondos especulativos o hedge funds mantienen la mayor posición a favor de una apreciación del peso mexicano. Al cierre de la semana, estos inversionistas acumulaban 131,529 contratos largos frente a 61,625 contratos cortos, lo que resultó en una posición neta larga de 68,904 contratos.

Las posiciones largas aumentaron en 867 contratos, mientras que las posiciones cortas se redujeron en 4,441 contratos.

Para Ferreira, la disminución de las apuestas contra el peso es una señal relevante donde los fondos apalancados están reduciendo su exposición negativa a la moneda, mientras mantienen una posición larga considerable.

“Esto es consistente con una continuación de la estrategia de carry y con una expectativa de que los factores que han favorecido al MXN continúen siendo suficientemente atractivos para justificar mantener exposición”, explicó.

Peso mexicano enfrenta a la Fed

El aumento de las posiciones a favor del peso ocurrió mientras la moneda enfrentó presión por el cambio en las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).

Al cierre de la semana pasada, el peso mexicano se depreció 0.52%, al pasar de MXN$ 16.9478 a MXN$ 17.0360 por dólar, de acuerdo con datos de Bloomberg.

El tipo de cambio regresó al nivel de MXN$ 17 por dólar después del discurso de Kevin Warsh, presidente de la Fed, durante el simposio de Jackson Hole, que fue interpretado como más restrictivo de lo esperado.

Warsh señaló que la inflación persistentemente alta representa un riesgo, aunque evitó comprometerse con una trayectoria específica para la tasa de interés.

Este movimiento ocurrió después del periodo contemplado en el reporte de posiciones de la CFTC, por lo que el cambio en las expectativas de la Fed todavía no está reflejado en el posicionamiento de los inversionistas.

“El DXY rebotó desde mínimo de mayo, de la mano con el fortalecimiento de las alzas descontadas para el Fed”, escribieron analistas de Banorte en una nota.

Diferencial de tasas mantiene atractivo del peso

El mercado continúa asignando una elevada probabilidad a movimientos de la tasa de interés de EE.UU., un escenario que podría modificar las condiciones para el carry trade.

Actualmente, el mercado descuenta una probabilidad cercana a 60% de un movimiento de 25 puntos base en la tasa de la Fed en septiembre, además de dos incrementos de 50 puntos base acumulados para el resto del año, de acuerdo con las expectativas referidas en la herramienta de la Fed.

Aun con la expectativa de una política monetaria estadounidense más restrictiva, el diferencial de tasas entre México y EE.UU. continúa favoreciendo la inversión en activos denominados en pesos.

Para Ferreira, el diferencial de tasas, combinado con la estabilidad cambiaria, mantiene el atractivo de la moneda y puede seguir compensando a los inversionistas por mantener posiciones en pesos.

Sin embargo, el elevado posicionamiento también representa un riesgo para la divisa mexicana.

“El posicionamiento puede continuar creciendo; cuando aumenta la volatilidad o cambia la expectativa de política monetaria, el mismo posicionamiento puede convertirse rápidamente en una fuente de depreciación”, advirtió Ferreira.

La advertencia es relevante para el peso mexicano, debido a que una reversión simultánea de posiciones largas podría amplificar los movimientos del tipo de cambio si cambian las expectativas sobre la Fed, las tasas mexicanas o la percepción de riesgo hacia los mercados emergentes.

Pese a los riesgos, Banorte mantiene una perspectiva relativamente estable para el peso mexicano.

Los analistas del banco esperan que el tipo de cambio cierre 2026 alrededor de MXN$17.30 por dólar, mientras proyectan promedios de MXN$17.28 para 2026 y MXN$17.08 para 2027.

Su escenario contempla una trayectoria con niveles entre MXN$16.50 y MXN$17.50 por dólar durante los próximos meses.