Un aumento sostenido en los precios del petróleo por el conflicto en Medio Oriente podría elevar la inflación en México y detonar un entorno de tasas de interés más altas a nivel global, lo que terminaría por impactar el rendimiento de las Afores, advirtió Priscila Robledo, economista en jefe de Fintual.
Explicó que, aunque hasta ahora el impacto ha sido contenido, existe el riesgo de que los mayores costos energéticos se trasladen a los precios al consumidor y presionen la inflación.
“Nuestras estimaciones es que un aumento de 10% en el precio del petróleo se asocia con un incremento de 0.2 puntos porcentuales en la inflación”, señaló en entrevista con El Cronista.
Bajo este escenario, el alza acumulada reciente en los energéticos podría traducirse en un impacto cercano a un punto porcentual, lo que llevaría a que la inflación cierre por encima de 4% este año.
Inflación y tasas, el canal de transmisión hacia las Afores
La economista detalló que el principal riesgo para los portafolios de las Afores no es la volatilidad inmediata, sino que el choque inflacionario obligue a un cambio en la política monetaria, particularmente en Estados Unidos.
“Si se empiezan a incorporar expectativas de subidas de tasa en Estados Unidos, eso impacta tanto a la renta fija como a la variable a nivel global”, explicó.
Indicó que, en un entorno de tasas más altas, los precios de los bonos tienden a caer, mientras que las acciones también enfrentan presiones por mayores costos de financiamiento, lo que afecta directamente el desempeño de las inversiones para el retiro.
Además, advirtió que este escenario podría surgir si el conflicto se prolonga y mantiene elevados los precios de la energía, lo que obligaría a los bancos centrales a reaccionar.
Volatilidad de corto plazo, pero riesgo si persiste el choque
Robledo señaló que los mercados han mostrado resiliencia, con episodios de minusvalías seguidos de recuperaciones como ocurrió entre marzo y abril ; sin embargo, esta estabilidad podría cambiar si se modifican las expectativas sobre tasas.
“Este escenario de precios altos sostenidos es cuando los mercados dejan de ser tan resilientes”, afirmó.
Añadió que, aunque no es el escenario base, sí representa un riesgo relevante para las Afores, dado su componente tanto en renta fija como en renta variable.
No retirar: las minusvalías no son pérdidas definitivas
Pese a este entorno, la especialista enfatizó que las caídas en el valor de las Afores son parte natural de las inversiones de largo plazo y no deben detonar decisiones de retiro.
“Nunca vamos a recomendar retirar por la coyuntura. Los mercados siempre tienen caídas de corto plazo, pero tienden a recuperarse”, dijo.
Explicó que eventos como conflictos geopolíticos o choques inflacionarios generan volatilidad recurrente, pero los mercados históricamente han retomado su tendencia al alza.
“Si uno retira en esos momentos, ahí es cuando materializa la pérdida”, advirtió.
Estrategia de largo plazo, clave ante choques externos
Finalmente, Robledo subrayó que intentar anticipar los movimientos del mercado no es una estrategia efectiva, por lo que recomendó mantener un plan de inversión constante.
“Es imposible saber cuándo el mercado llega a su punto más bajo o más alto. Lo mejor es seguir invirtiendo de manera consistente”, concluyó.