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El Senado de la República aprobó y firmó este 8 de abril del 2026, el dictamen que reforma la Ley Federal del Trabajo con el propósito de reducir progresivamente la jornada laboral en México, alineándola con normativas internacionales y asegurando el equilibrio entre el trabajo, el descanso y la salud de las personas trabajadoras.

Con esta modificación, México da un paso significativo en una de las transformaciones laborales más relevantes de las últimas décadas, robusteciendo derechos laborales, la productividad y el bienestar social, eliminando simultáneamente cualquier posibilidad de negociación que permita incurrir en incumplimientos respecto a la nueva duración máxima de la jornada.

Lo que cambiará para el 2027Senado de la República

La reforma a la LFT establece una transición gradual hacia la semana laboral de 40 horas sin reducción salarial, con un inicio de su vigencia escalonada a partir de 2027, siendo de cumplimiento obligatorio para todos los centros de trabajo del país, tanto públicos como privados.

¿Cuándo y cómo se implementará la reducción de la jornada laboral en México?

La reducción de la jornada laboral comenzará el 1 de enero de 2027, estableciendo un límite semanal que se verá disminuido de 48 a 46 horas; posteriormente, se reducirá a 44 horas en 2028, a 42 horas en 2029 y 40 horas en 2030, de manera obligatoria y gradual.

El periodo comprendido entre mayo y diciembre de 2026 será fundamental para que las empresas y los trabajadores realicen los ajustes pertinentes en sus procesos, dado que la reforma entrará en vigor el 1 de mayo de 2026 y se incorporará automáticamente a los contratos individuales y colectivos.

Confirmado | El Gobierno reduce la jornada laboral desde este mes. Foto: EFE

¿Cómo se calculan y registran las horas extraordinarias?

Las horas extraordinarias se contabilizarán a partir del límite semanal establecido para cada año, comenzando desde la hora 47 en 2027 y, alcanzadas las 40 horas, desde la hora 41 en 2030. El control de este aspecto será obligatorio y susceptible de verificación.

El pago por horas extraordinarias será equivalente al 100% adicional al salario ordinario hasta un máximo de 12 horas semanales; cualquier exceso deberá ser remunerado al 200%, con un límite de cuatro horas adicionales y la realización de estas labores queda prohibida para los menores de edad.

“La duración de la jornada extraordinaria mencionada en el artículo 66 de la LFT se actualizará de manera gradual, a partir del 1 de enero del año correspondiente, conforme a los siguientes detalles”, establece el cuarto punto en el documento del Dictamen de las Comisiones Unidas de Trabajo y Previsión Social, así como de Estudios Legislativos.

  • Año 2026: 9 horas extras
  • Año 2027: 9 horas extras
  • Año 2028: 10 horas extras
  • Año 2029: 11 horas extras
  • Año 2030: 12 horas extras

¿Qué sectores se beneficiarán más de la reducción de la jornada laboral?

Se prevé que los sectores con jornadas históricamente prolongadas se verán notablemente favorecidos, tales como manufactura, comercio, construcción, transporte, agroindustria, hospedaje y servicios, en los cuales actualmente se laboran entre 47 y 57 horas semanales.

Asimismo, los trabajadores que desempeñan actividades con notable rotación, así como aquellos expuestos a accidentes y desgaste laboral, experimentarán mejoras en productividad, salud ocupacional y estabilidad laboral, especialmente en industrias que requieren intensiva mano de obra y turnos prolongados.

Las empresas están obligadas a cumplir con la nueva jornada máxima semanal, sin disminuir salarios ni prestaciones, así como a registrar electrónicamente los horarios de entrada y salida. Esta información deberá ser entregada a la autoridad laboral cuando sea solicitada.

El incumplimiento de estas disposiciones resultará en sanciones pecuniarias que oscilarán entre 250 y 5,000 UMAs, sin posibilidad de excepción y será la Secretaría del Trabajo y Previsión Social la responsable de supervisar, reglamentar y evaluar la adecuada implementación de estas normativas.

En el caso de menores de edad y otros grupos vulnerables, la reforma fortalece la protección de la salud, prohíbe horas extra para adolescentes, reduce riesgos psicosociales y avanza en el cumplimiento de los compromisos de igualdad y trabajo decente.

Para las mujeres, la reducción de la jornada laboral a la semana permitirá mayor conciliación entre empleo y cuidados, disminuyendo la doble jornada no remunerada y favoreciendo su permanencia y crecimiento en el empleo formal.

El dictamen del Senado mexicano dedica un apartado amplio a la experiencia internacional, donde documenta que la reducción de la jornada laboral no es un experimento, sino una política probada para mejorar salud y bienestar, así como la productividad, sin afectar el crecimiento económico.

La implementación de esta política se basa en estudios que respaldan la evidencia de sus beneficios, contribuyendo al desarrollo social y al equilibrio entre la vida laboral y personal.