

El sistema de transporte público en el Estado de México podría integrar una modalidad novedosa. Una iniciativa legislativa sugiere que los pasajeros tengan la oportunidad de acceder a viajes sin costo a cambio de la entrega de botellas de plástico, latas y otros envases reciclables en las estaciones.
La propuesta incluye la instalación de máquinas automatizadas que serán capaces de recibir dichos materiales y convertirlos en créditos para el transporte, facilitando a los usuarios el pago de sus recorridos sin necesidad de efectivo. Además de implicar un ahorro para numerosas personas, el proyecto aspira a promover el reciclaje y a mitigar la significativa cantidad de residuos generados diariamente en la entidad.

Botellas y latas podrían canjearse por saldo para viajar en transporte público
La iniciativa formulada en el Congreso del Estado de México sugiere la instalación de máquinas recicladoras en las estaciones del Mexibús y Mexicable.

El proceso es sencillo: los usuarios depositan envases de plástico, vidrio o aluminio y reciben puntos o saldo acreditados directamente en su tarjeta de transporte público para pagar viajes en toda la red estatal.
La propuesta también abarca que la Secretaría de Movilidad y la Secretaría del Medio Ambiente colaboren para gestionar el programa, recolectar los materiales y asegurar que el sistema opere de manera transparente.
- Colaboración entre secretarías.
- Recolección de materiales.
- Transparencia en la gestión.
El Edomex produce miles de toneladas de residuos al día y el reciclaje sigue rezagado
El proyecto aborda de manera fundamental un problema ambiental apremiante. El Estado de México genera más de 16 mil toneladas de residuos diarios, lo cual supone aproximadamente el 14% del total de basura producida en el territorio nacional.
Por tal motivo, el incentivo de convertir basura reciclable en saldo de transporte persigue la intención de motivar a la ciudadanía a clasificar sus desechos y trasladarlos directamente a las estaciones de reciclaje.
No obstante, menos del 11% de estos desechos se recicla o recibe un tratamiento adecuado, lo que pone de manifiesto una considerable discrepancia entre la generación de residuos y la capacidad de gestión existente.
El esquema cuenta con antecedentes en diversas regiones del mundo. En Medellín, Colombia, el programa **Recarga Verde** permite el intercambio de botellas plásticas por saldo en tarjetas de transporte público.
Durante su primer año de funcionamiento, este sistema logró recuperar más de un millón de envases, contribuyendo así a evitar la emisión de más de 75 toneladas de dióxido de carbono.
Una experiencia análoga se observa en Sídney, Australia, donde máquinas automatizadas reciben botellas y latas a cambio de incentivos económicos o créditos para diversos servicios, un modelo que inspira la propuesta presentada en el Estado de México.















