

La Copa Mundial de Futbol de 2026 generará beneficios económicos para México, pero lejos de las expectativas que se han creado alrededor del torneo, estimó Moody’s Local México.
La calificadora proyectó la llegada de 768 mil visitantes a las tres ciudades sede mexicanas (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey), una cifra considerablemente menor a los 5.5 millones de turistas estimados por la Secretaría de Turismo en noviembre de 2025. De acuerdo con la firma, el evento tendrá un impacto económico modesto debido a que en territorio mexicano se disputarán únicamente 13 de los 104 partidos programados.
En su escenario base, Moody’s calculó una derrama económica directa de u$s 1,030 millones derivada del gasto de turistas nacionales y extranjeros. La cifra beneficiará principalmente a hoteles, transporte, restaurantes, comercios de entretenimiento y grupos aeroportuarios.
La agencia atribuyó sus previsiones conservadoras a diversos factores, entre ellos el elevado costo de los boletos, que serían hasta tres veces más caros que los de Catar 2022, así como los gastos de traslado entre las distintas sedes de Norteamérica. También señaló que la mayor parte de los encuentros se celebrarán en Estados Unidos, país que albergará 78 partidos del torneo.
Turismo y consumo serán los principales ganadores
Aunque descartó efectos transformadores para la economía mexicana, Moody’s previó que la Copa Mundial impulsará la actividad turística y el consumo durante las semanas del torneo.
Los hoteles concentrarán la mayor parte de la derrama económica, con ingresos estimados en u$s 449 millones, seguidos por el transporte con u$s 257 millones y los servicios de alimentación con u$s 156 millones.
La calificadora también anticipó un aumento en la demanda de productos relacionados con el seguimiento de los partidos, como televisores, bebidas, botanas y servicios de entretenimiento. Asimismo, las cadenas de radio y televisión podrían beneficiarse de mayores ingresos publicitarios ante el incremento de las audiencias.
Moody’s Analytics estimó que el torneo aportará alrededor de 0.13% al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México durante 2026.
Sin cambios relevantes para estados ni banca
En materia crediticia, la firma consideró que los beneficios serán temporales y no modificarán la situación financiera de las entidades públicas anfitrionas ni del sistema bancario.
Para Ciudad de México, Nuevo León y Zapopan, el principal efecto positivo provendrá de una mayor recaudación asociada al hospedaje y al consumo de visitantes. Sin embargo, parte de esos ingresos se compensará con mayores gastos en seguridad y operación durante el evento.
Moody’s destacó que las obras realizadas para recibir la Copa Mundial se concentraron en proyectos de movilidad, transporte y espacios públicos, sin generar un incremento significativo en el endeudamiento de los gobiernos locales.
Respecto a la banca, previó un crecimiento temporal en los créditos al consumo y para pequeñas y medianas empresas vinculadas al turismo, comercio y servicios. No obstante, consideró que el impulso será insuficiente para alterar los fundamentales crediticios del sector financiero mexicano.
De acuerdo con la calificadora, el mayor legado económico del Mundial podría observarse después del torneo, si el evento contribuye a fortalecer la imagen de México como destino turístico internacional y atrae nuevos visitantes en los años posteriores.















