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Obtener una licencia para volar un avión comercial implica miles de horas de vuelo desde aviones pequeños hasta llegar a las aeronaves que conocemos, a lo que se suman horas de teoría en tierra, en una carrera que dura dos años en la escuela de Aeroméxico, a lo que se suma la capacitación permanente, por lo que la aerolínea prepara de forma constante a sus pilotos en cabinas de simulación.

La capacitación ha avanzado a pasos agigantados, a un nivel que pocos nos podríamos imaginar.

Réplica en simulador de una cabina del Boeing 737-Max.
Réplica en simulador de una cabina del Boeing 737-Max.Mario Alavez

A unos kilómetros del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la aerolínea tiene un Centro de Formación de vanguardia, que incluye cinco simuladores de vuelo que reproducen de forma íntegra la cabina de los aviones que utilizan para sus vuelos regionales, nacionales y de largo alcance.

Estos simuladores corresponden a los modelos Embraer 190, Boeing 737 MAX y Boeing 787 Dreamliner y las sensaciones dentro de las cabinas de simulación son idénticas a las de un vuelo comercial.

El Cronista participó en una simulación de vuelo del modelo 737 MAX, partiendo en la simulación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

La cantidad de botones, el acelerador, los pedales, el timón, los instrumentos de medición y la pantalla ofrecen una sensación imponente.

Aunque es una simulación, y estás acompañado de un instructor, la coordinación que se requiere para el despegue, el vuelo y el aterrizaje requiere concentración total.

Durante el despegue no hubo mayor inconveniente, una vez en el aire, la pantalla solo se veía gris, era un día nublado con altas posibilidades de tormenta.

Simulador de Aeroméxico de un Boeing 737 MAX
Simulador de Aeroméxico de un Boeing 737 MAXMario Alavez

“No se ve nada”.

“Por eso tienes que volar con los instrumentos”, dijo ⁠Mauricio Sánchez Juárez, gerente jr. de Capacitación de Pilotos, quien actuaba como capitán del vuelo durante la simulación.

El instructor dijo que aún así era un vuelo de rutina. Sin embargo, un sonido de explosión se escuchó a la izquierda, la cabina comenzó a sacudirse.

“Impacto de ave en motor”, advirtió con voz tranquila Mauricio Sanchez.

Sin más, tomó el acelerador de la aeronave y compensó la velocidad entre los motores izquierdo y derecho para nivelar el avión. La emergencia había pasado y el resto del vuelo fue tranquilo.

Seguridad ante todo

La seguridad de los pasajeros es una de las máximas prioridades para Aeroméxico y para lograr vuelos seguros, toda la tripulación debe contar con la mejor capacitación posible, misma que debe ser validada por personal de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), el organismo desconcentrado de la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes (SICT).

Cada piloto pasa sesiones de cuatro horas dentro de la cabina, simulando diversos escenarios y acompañado de un instructor.

A través de una computadora, pueden simular todos los aeropuertos a los que llegan los vuelos de Aeroméxico en todas las circunstancias, que incluyen fallos de motor, turbulencias, vientos cruzados, tormentas, impactos de ave, fallas en tren de aterrizaje, entre otras emergencias que se pueden presentar durante los vuelos.

Los instrumentos son una réplica exacta de los que vienen en cada modelo de la aeronave.

De acuerdo con Ernesto García Tapia, director de Aeroméxico Formación, cada simulador tiene un costo estimado de u$s 30 millones y la instalación tarda aproximadamente un año.

Las cabinas de simulación están montadas sobre cuatro patas hidráulicas que simulan todos los movimientos de los aviones en el aire.

Al interior de las mismas, están todos los instrumentos de vuelo reproducidos exactamente como ocurre en los aviones, desde el timón y el tablero de controles hasta los asientos integrados en la cabina, para piloto, copiloto y tripulación.

Una vez adentro, la computadora reproduce imágenes en realidad virtual en el parabrisas del avión, que permite al piloto en entrenamiento visualizar el entorno del aeropuerto y las condiciones de vuelo.

Pero la capacitación no se limita a los pilotos. Los sobrecargos cuentan con cuatro réplicas de aviones en tierra para mantenerse alertas.

Estas incluyen dos modelos del Boeing 737 MAX y dos del 787 Dreamliner. También cuentan con una cabina premier para realizar las actividades de rutina de un vuelo y practicar emergencias.

Durante las capacitaciones, los sobrecargos simulan emergencias médicas y actualmente cuentan con una aplicación llamada Medlink, que les permite conectarse con un médico en tierra ante cualquier eventualidad que pueda presentar un pasajero.

El botiquín de primeros auxilios en cabina cuenta con insumos básicos y hasta un desfibrilador.

Los sobrecargos también cuentan con capacitación a través de realidad virtual, que simula desde las actividades rutinarias hasta despresurizaciones de cabina.

Universidad de Aeroméxico forma pilotos, sobrecargos y técnicos

Aeroméxico es la única aerolínea comercial de la región que cuenta con una universidad dedicada a formar pilotos, sobrecargos y técnicos para el sector aeronáutico comercial.

García Tapia comentó que la carrera de piloto en la aerolínea tiene una duración de dos años, pero su costo es elevado: se requiere una inversión de MXN $2 millones, así como una residencia obligatoria de un año en Estados Unidos, que hasta el momento ha capacitado a 50 pilotos.

La carrera de sobrecargo tiene un costo de MXN $150 mil y se realiza en año y medio, mientras que la carrera de mantenimiento también se realiza en año y medio, con un costo estimado total de MXN $60,000 pesos.