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La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió un criterio que fortalece la protección de quienes dedicaron gran parte de su vida al trabajo doméstico y de cuidados dentro del hogar. La decisión representa un avance importante, especialmente para miles de mujeres cuidadoras, al reconocer que estas labores pueden dar lugar a una compensación económica en casos de divorcio o separación, ya sea dentro del matrimonio o del concubinato.

El máximo tribunal destacó que este mecanismo busca corregir las desigualdades económicas que pueden surgir cuando una persona deja en segundo plano su desarrollo profesional para atender las necesidades del hogar, cuidar a los hijos o brindar apoyo a familiares que requieren asistencia permanente.

Lo dictó la Suprema Corte: las mujeres podrían recibir una compensación económica extra adicional en el divorcio por cocinar, cuidar hijos y llevar la casa
Lo dictó la Suprema Corte: las mujeres podrían recibir una compensación económica extra adicional en el divorcio por cocinar, cuidar hijos y llevar la casaSCJN

La SCJN reconoce el impacto económico del trabajo no remunerado

De acuerdo con el documento Apuntes sobre igualdad de género. Compensación económica, elaborado por la propia Corte, la persona que solicite este beneficio debe acreditar que asumió un costo de oportunidad durante la relación debido a su dedicación predominante a las tareas domésticas y de cuidado sin recibir una remuneración.

El tribunal señala que el aspecto fundamental en estos casos consiste en demostrar que la persona dejó de aprovechar oportunidades laborales, profesionales o económicas por priorizar las responsabilidades familiares dentro del hogar.

En otras palabras, se reconoce que quienes destinan gran parte de su tiempo al trabajo doméstico pueden ver limitadas sus posibilidades de crecimiento profesional, generación de ingresos o acumulación de patrimonio propio.

¿Qué actividades pueden ser consideradas trabajo doméstico y de cuidados?

La Suprema Corte explica que estas labores abarcan más que las tareas tradicionales del hogar. Se trata de actividades indispensables para el funcionamiento cotidiano de las familias y para el bienestar de sus integrantes.

Entre ellas se encuentran:

  1. Preparación de alimentos
  2. Limpieza del hogar
  3. Administración de los gastos familiares
  4. Organización de las actividades domésticas
  5. Crianza, educación y acompañamiento de hijos

También se consideran los cuidados brindados a personas adultas mayores, familiares con discapacidad o integrantes del hogar que requieren atención constante. Estas responsabilidades incluyen desde la asistencia diaria y el acompañamiento a consultas médicas hasta el apoyo emocional y la supervisión de actividades cotidianas.

¿Cómo puede demostrarse este trabajo ante los tribunales?

La SCJN reconoce que acreditar estos trabajos no siempre resulta sencillo, ya que la mayoría de las dinámicas familiares se desarrollan en el ámbito privado y, por lo general, no generan documentos que las respalden de manera directa.

Por esta razón, los jueces pueden valorar distintos elementos de prueba para determinar si existió una dedicación significativa al trabajo doméstico y de cuidados. Entre ellos destacan: testimonios de familiares o personas cercanas, estados de cuenta, facturas, documentos relacionados con gastos del hogar e incluso estudios o estadísticas que permitan contextualizar la distribución de responsabilidades dentro de la familia.