Las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) alcanzaron una cartera total de MXN$ 1.2 billones al cierre del año pasado, en un entorno donde el crédito a pequeñas y medianas empresas (pymes) se desaceleró, mientras que el financiamiento al consumo mostró un mayor dinamismo, afirmó Jorge Avante, director general de la Asociación de Sofomes (Asofom).
“Hoy el crédito a pymes está desacelerado, pero el consumo sigue creciendo”, dijo el directivo en entrevista con El Cronista.
Explicó que este comportamiento responde al ciclo económico actual, en el que la actividad productiva ha mostrado un menor ritmo de expansión.
“El crecimiento es mínimo, igual que el PIB; todo es un reflejo”, agregó.
Sofomes ganan terreno y complementan a la banca
Con más de 2,000 entidades operando en el país, las Sofomes se han consolidado como el segmento con mayor número de participantes dentro del sistema financiero, lo que les ha permitido ampliar su cobertura y diversificar productos.
“Llegamos a lugares donde no hay presencia bancaria”, afirmó Avante.
El directivo subrayó que su modelo de negocio les permite atender segmentos que no cubre la banca tradicional, con esquemas más flexibles y especializados.
“Nos vemos como complemento de los bancos para dar mayor crédito”, añadió.
Además, explicó que estas entidades participan en la economía real al financiar a proveedores de grandes empresas.
“Atendemos la cadena productiva que está abajo de los grandes proyectos”, señaló.
Consumo impulsa al sector, con expectativas de repunte en pymes
Aunque el crédito empresarial atraviesa una fase de desaceleración, el sector prevé una recuperación en los próximos años, impulsada por factores como los acuerdos comerciales y proyectos vinculados al Mundial.
Avante indicó que las Sofomes ya están enfocando su estrategia en sectores como servicios, restaurantes y hotelería.
“Estamos enfocándonos en servicios, restaurantes y hotelería por el Mundial”, comentó.
Asimismo, anticipó que el avance de acuerdos comerciales podría detonar oportunidades en sectores como parques industriales, donde estas entidades buscan participar mediante financiamiento especializado.
Microcrédito fortalece inclusión financiera
El sector también ha reforzado su papel en inclusión financiera mediante productos de microcrédito dirigidos a segmentos desatendidos.
“Prestamos a mujeres en zonas donde nadie más les presta”, afirmó.
El directivo explicó que estos esquemas incorporan acompañamiento adicional para fortalecer a los acreditados.
“No solo damos crédito, acompañamos con salud y educación financiera”, destacó.
Este enfoque ha permitido que algunas Sofomes accedan a fondeo internacional al demostrar impacto social y ambiental.
Refuerzan controles y avanzan en digitalización
Tras los eventos recientes en el sistema financiero, las Sofomes han fortalecido sus mecanismos de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.
“Nos autorregulamos y buscamos elevar los estándares para dar mayor certeza al cliente”, señaló Avante.
En paralelo, el sector ha avanzado en la adopción de tecnología, aunque de forma gradual.
“Solo alrededor de 20% de las Sofomes es completamente digital”, apuntó, al señalar que las sucursales siguen siendo relevantes en segmentos como microcrédito.
Retos: fondeo, seguridad y entorno legal
Hacia adelante, el sector enfrenta desafíos estructurales, entre ellos el acceso a financiamiento más barato, así como la mejora en los procesos legales para la recuperación de créditos.
“A nosotros nos cuesta más el dinero que a la banca”, reconoció Avante.
Asimismo, advirtió que la inseguridad en algunas regiones ha impactado la operación de las entidades. “Hemos tenido que limitar zonas donde damos crédito por la inseguridad”, dijo.
El directivo agregó que estos factores inciden directamente en el costo del financiamiento.
“Invertir en seguridad impacta directamente en el costo del crédito”, concluyó.