

La inflación acumula una racha de cuatro meses en la que le ha dado un respiro al bolsillo de los mexicanos, y la acerca al objetivo puntual del Banco de México, establecido en 3%.
El Inegi señaló que el indicador bajó a 3.12% anual en julio, lo que representó su nivel más bajo desde mayo de 2020.

Banamex señala que las reducciones son producto de la alta base de comparación anual de la inflación de productos agropecuarios.
En este sentido, el área de Estudios Económicos de Banamex detalló que el subcomponente de productos agropecuarios registró una contracción mensual de 1.51%, por lo que continuó la disminución de estos precios, hilando tres meses a la baja.
Sin embargo, durante la segunda mitad del mes pasado, algunos precios ya retomaron su tendencia al alza.
Destaca la caída en el componente de frutas y verduras (-3.11% mensual) por productos como jitomate, así como chile serrano y poblano, mientras que los pecuarios también cayeron (-0.33%), particularmente ante la reducción en el precio del huevo y el pollo.
El banco añadió que a tasa anual, la inflación no subyacente se ubicó en 0.29% desde 1.11% el mes pasado, lo que implica una tendencia a la baja en el último par de meses, en línea con lo anticipado, ante una base de comparación más favorable en agropecuarios, pero que se revertiría hacia delante con un repunte en frutas y verduras, lo que llevaría esta inflación a acercarse más a su promedio histórico de 5.6%.
Por otra parte, Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, señaló que la inflación subyacente se ubicó en 3.95% anual, su sexto mes consecutivo de desaceleración. “Destaca que esta es la primera vez que este componente se ubica por debajo del 4%, después de 14 meses por encima de dicho nivel”, dijo.
Además, la analista recordó que la inflación general hila 74 meses consecutivos por encima del objetivo de 3%, mientras que la subyacente 119 meses por encima de dicho nivel.
Volverá a subir
Los especialistas de Banco Base y de Banamex prevén que la inflación volverá a mostrar una tendencia al alza en lo que resta del año, debido a distintos factores de riesgo.
Entre ellos, Siller advierte que el conflicto bélico en Medio Oriente no ha cesado formalmente, por lo que la posibilidad de un recrudecimiento de la guerra podría llevar a un nuevo repunte en los precios internacionales de la energía, presionando al alza el componente no subyacente.
En este sentido, dijo que Base prevé que la inflación cerrará el año en 4%.
Por su parte, Banamex señala que habrá un ligero incremento en los últimos meses del año, a medida que pierda fuerza el efecto de la apreciación del tipo de cambio, por lo que espera que la inflación concluya el año en 4.2%.














