

La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha tomado una decisión que podría transformar de manera significativa el panorama de las pensiones en México.
El 13 de noviembre, el Pleno de la Corte decidió atraer un conjunto de amparos relacionados con los recursos acumulados en las cuentas individuales de Cesantía en Edad Avanzada y Vejez correspondientes al régimen anterior a las Afores.
Con una mayoría de siete votos, los ministros reconocieron la existencia de un vacío legal —un auténtico “agujero” en el sistema de pensiones— que ha generado criterios contradictorios entre tribunales y que mantiene a miles de jubilados en la incertidumbre respecto a la posibilidad de reclamar dichos fondos.
De este modo, la Corte Suprema notificó oficialmente que ejerce la Facultad de Atracción 677/2025, un paso procesal fundamental que permitirá emitir un criterio único y vinculante.

¿Qué implica la Facultad de Atracción 677/2025 y su posible impacto en el IMSS?
La Facultad de Atracción constituye un mecanismo jurídico que faculta a la Corte Suprema para asumir la responsabilidad de casos que, dada su importancia, requieren ser resueltos a nivel nacional en lugar de ser tratados de manera individual por cada tribunal.
Los amparos en cuestión, incluyendo el 470/2024 y el 835/2024, plantean una misma interrogante: ¿tienen los trabajadores del régimen anterior derecho a la devolución de los recursos acumulados por cesantía y vejez que no fueron transferidos a sus pensiones por parte del IMSS?
El punto central que revisará la Corte es contundente:
¿Los jubilados del IMSS pueden reclamar la devolución íntegra de los fondos que aportaron antes de que existieran las Afores?
De confirmarse que sí, el fallo final se convertirá en jurisprudencia obligatoria y el IMSS tendría que devolver esos recursos directamente a la cuenta del jubilado beneficiario.
Perspectivas futuras: cronología, posibles escenarios y su impacto hasta 2026
Aunque la resolución conocida esta semana no ordena todavía ninguna devolución, sí establece el camino para una sentencia de fondo que podría emitirse en los próximos meses.
Si la sentencia llega antes de 2026 —lo que fuentes judiciales ven viable— los beneficiarios podrían iniciar sus reclamaciones de inmediato, sin importar el estado de sus amparos individuales.
Tres escenarios están sobre la mesa:
- La Corte Suprema confirma el derecho a devolución. Los jubilados tendrían vía libre para reclamar su dinero; el IMSS estaría obligado a respetar la resolución.
- La Corte Suprema limita los casos que pueden solicitar devolución. Solo ciertos perfiles o regímenes podrían exigir el pago.
- La Corte Suprema determina que no existe derecho a recuperar esos fondos. Algo que especialistas consideran poco probable por la forma en que avanzó el proceso.













