

El mercado asegurador mexicano avanzó hacia un modelo más digital y centrado en la experiencia del usuario, impulsado por las insurtech que integraron tecnología, datos e inteligencia artificial para eliminar fricciones en la contratación y el uso de los seguros, coincidieron Manuel Andere, cofundador y CTO de Sofía, y Lois Rogel, CEO y cofundador de Momento Seguros.
El crecimiento de estos modelos reflejó una transformación en la forma en que personas y empresas se relacionaron con los seguros, más allá del precio.
Para Manuel Andere, la diferencia frente al modelo tradicional no estuvo en contar con una app, sino en rediseñar la experiencia completa.
“La diferencia frente al modelo tradicional no es tener una app, sino eliminar esas barreras que causan fricción como los procesos largos de contratación, entender qué cubre, y sobre todo responder bien cuando importa”, afirmó.
El directivo explicó que, en el caso de los servicios de salud, la tecnología permitió que el seguro dejara de percibirse como un contrato distante y se integrara a la experiencia cotidiana del usuario.
“Si el seguro solo existe en el contrato, el usuario lo siente como algo lejano; si existe en la experiencia de atención, cambia la relación”, añadió.
Desde el segmento vehicular, Lois Rogel señaló que el consumidor mexicano ya trasladó sus expectativas digitales de la banca a los seguros.
“En México, el consumidor ya migró a experiencias financieras digitales y ahora esa expectativa se está trasladando a categorías más rezagadas, como los seguros”, sostuvo.
¿Qué son las insurtech y cómo operan en México?
Las insurtech son empresas de seguros que utilizaron tecnologías digitales como inteligencia artificial, automatización y análisis de datos para transformar la forma en que se compraron, vendieron y gestionaron las pólizas.
Su enfoque se centró en mejorar la experiencia del cliente, agilizar los procesos de contratación y reducir costos tanto para las personas aseguradas como para las aseguradoras.
En México, estas empresas fueron reguladas por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), encargada de revisar sus operaciones y validar que se apegaran a las normas vigentes, con el objetivo de proteger a los consumidores y preservar la estabilidad financiera.
De acuerdo con el Latam Insurtech Journey (enero de 2025), existieron 120 insurtech en México, lo que colocó al país como el segundo mercado más grande de América Latina, solo detrás de Brasil, al concentrar 18% de las startups del sector en la región.
El Whitepaper Panorama InsurTech en México señaló que los principales nichos de cobertura fueron autos, gastos médicos mayores, prevención y conservación de la salud y seguros de vida.
Precio justo, experiencia digital y coberturas a la medida
Rogel explicó que la tecnología permitió a las insurtech competir en precio sin sacrificar experiencia, al ajustar las primas al riesgo real de cada usuario.
“Usamos modelos de inteligencia artificial para entender mejor el perfil de cada conductor y ajustar el precio al riesgo real. Como resultado, dependiendo del perfil, es posible ofrecer ahorros de entre 20% y 30% frente a una aseguradora tradicional”, afirmó.
Además, destacó que los productos flexibles permitieron a los usuarios pagar solo por las coberturas que realmente necesitaron.
“Hoy el conductor mexicano busca una combinación de precio justo, experiencia digital y coberturas que realmente respondan a sus riesgos cotidianos”, señaló.
En 2025, Momento Seguros registró un crecimiento mensual promedio de doble dígito, multiplicó por más de tres su base de clientes y concretó una ronda Serie A por u$s 10.25 millones, recursos que se destinaron a acelerar la modernización del seguro de autos y motos y a ampliar su presencia geográfica en el país.
Un cambio estructural hacia modelos híbridos
Andere coincidió en que el avance de las insurtech no implicó la desaparición de las aseguradoras tradicionales, sino una evolución del mercado hacia esquemas híbridos.
“Más que una batalla entre jugadores nuevos y aseguradoras tradicionales, lo que estamos viendo es una evolución natural del mercado: la tecnología se está convirtiendo en parte de la infraestructura del seguro”, explicó.
El directivo añadió que el siguiente paso estuvo en aprovechar herramientas como la inteligencia artificial y el uso responsable de datos para anticipar necesidades, personalizar la atención y fortalecer un enfoque preventivo, especialmente en salud.
Desde la experiencia de siniestros, Rogel indicó que no existieron diferencias estructurales en el tipo de incidentes entre usuarios de seguros digitales y tradicionales, pero sí en la experiencia.
“La diferencia real está en la experiencia. Desde la app los clientes pueden dar seguimiento transparente al siniestro, gestionar su cobertura y recibir información práctica para el día a día”, afirmó.
La integración de tecnología, personalización y procesos más simples consolidó a las insurtech como un motor de transformación del mercado asegurador mexicano, elevando los estándares de transparencia, eficiencia y cercanía con el usuario.
Contra una ley añeja
El sector de los seguros en general tiene en contra que opera bajo reglas de hace décadas.
En 1935 se promulgó en México la Ley sobre el Contrato de Seguro y la Ley General de Instituciones de Seguros, que siguen siendo la base del marco regulatorio del sector a pesar de haber sido diseñadas para pólizas en papel, agentes físicos y procesos completamente presenciales.
Hoy, las insurtech tienen que encajar modelos digitales, datos en tiempo real y experiencias en apps dentro de un esquema jurídico pensado hace casi 90 años, lo que abre el debate sobre si esa regulación protege al usuario o frena la innovación y la competencia.















