

Grupo Bimbo quiere dejar atrás la vieja etiqueta del pan industrial como sinónimo de ultraprocesado sin atributos nutrimentales. La compañía reportó que el 98% de sus productos de consumo diario ya cumple con criterios de “Nutrición Positiva”, una clasificación interna respaldada por el sistema Health Star Rating, utilizado en Australia y Nueva Zelanda para evaluar la calidad nutricional de alimentos empacados.
En términos prácticos, la mayoría de sus panes, bagels, muffins y bollería salada alcanzan al menos 3.5 estrellas sobre 5 en ese modelo de evaluación, gracias a ajustes en recetas que priorizan más fibra, proteína y granos enteros, además de menos sodio, azúcares añadidos y grasas saturadas.
La empresa también informó que el 48% de sus ventas netas proviene de productos considerados de calidad nutrimental óptima, un indicador de cómo está cambiando la composición de su portafolio y hacia dónde dirige parte de su estrategia comercial.
El cambio responde a un consumidor que revisa etiquetas con mayor atención y a una industria alimentaria sometida a más presión regulatoria y reputacional por el contenido nutricional de sus productos. En México, el etiquetado frontal aceleró esa discusión y modificó hábitos de compra durante los últimos años.
Grupo Bimbo aseguró además que el 100% de su portafolio de consumo diario ya está libre de colorantes artificiales y que el 99% no contiene saborizantes artificiales. Su meta es eliminar por completo los colorantes artificiales de todo su portafolio global durante 2026.
Los avances le ayudaron a ganar posiciones en el ranking de Access to Nutrition Initiative (ATNi), una fundación independiente con sede en Países Bajos que evalúa a las mayores empresas de alimentos del mundo. En su medición más reciente, Grupo Bimbo apareció como la cuarta compañía mejor evaluada en desempeño nutricional general y obtuvo el primer lugar en la categoría de “Nutrición Accesible”.
La información forma parte del reporte anual de sustentabilidad de la panificadora, donde también destacó avances ambientales y sociales. Entre ellos, más de 500 mil hectáreas impulsadas con agricultura regenerativa en países como México, Estados Unidos, Brasil y Francia; una flota de más de 4 mil vehículos eléctricos, y el uso total de electricidad renovable respecto a su línea base de 2020.
La compañía también reportó 270 proyectos comunitarios en 32 países y la donación de más de 3 millones de rebanadas de pan mediante la Bimbo Global Race de 2025.
Las métricas nutricionales, ambientales y sociales se han convertido en parte central de la competencia entre empresas de consumo masivo. La discusión ya no gira únicamente alrededor de precio, distribución o participación de mercado. También pesa la percepción sobre salud, sustentabilidad y calidad de los ingredientes.












