Hace setenta años, en un mundo sin grandes avances tecnológicos ni digitalización, nació una empresa mexicana que fabricaba caballitos de madera. Luego, conforme la sociedad —y los gustos de los niños fueron avanzando— comenzó a fabricar sus icónicos triciclos que llevarían a Apache a convertirse en una de las marcas más emblemáticas y preferidas de las familias mexicanas.
Aunque, durante siete décadas, millones de niños en México han crecido con un triciclo de Apache, la marca quiere evitar a toda costa que se le asocie con la nostalgia. Su estrategia para mantenerse vigente es la constante renovación de diseños, materiales, colores, tecnología y el lanzamiento de nuevos productos.
“No queremos que se sienta Apache como la marca que usaba mi abuelito”, apunta Christian Carbajal, director general de Apache y nieto de Salvador Carbajal, fundador de esta empresa familiar, que gracias a la resiliencia se ha mantenido en un mercado con una reñida competencia contra gigantes globales y juguetes chinos.
En entrevista con El Cronista, Christian Carbajal aseguró que la empresa familiar, que va en su tercera generación, se ha mantenido vigente a través de la calidad y la innovación.
La empresa, fundada en 1956, que opera bajo el nombre de Bicileyca, ha diversificado sus productos a más de 500 que incluyen bicicletas, scooters, patines, patinetas, cascos, coderas y rodilleras, montables eléctricos, juguetes didácticos y productos con licencias de Disney, Mattel, Hasbro y Universal, entre otras.
En el pasado, Carbajal atribuyó a Xavier López ‘Chabelo’ un papel determinante en la construcción del reconocimiento de Apache entre varias generaciones de mexicanos a través de su programa En familia con Chabelo.
“Chabelo era el embajador número uno que ayudó a posicionar Apache (...). Antes se podía hacer eso, te casabas con alguien muy fuerte y de la mano crecías una marca”, resaltó.
Sin embargo, esa estrategia ya no funciona en un ecosistema de medios fragmentado y la empresa ha migrado hacia plataformas digitales. Desde hace diez años las redes sociales han suplido lo que había hecho la televisión para las marcas. “Estamos tratando de estar presentes ahora que la gente ya está dispersando su atención para todos lados”, dijo Carbajal.
En un mundo digital plagado de influencers, aún no han encontrado un embajador de marca como el fallecido conductor mexicano, pero han hecho algunos intentos. Uno de ellos es con el patinador olímpico Donovan Carrillo.
Competir y crecer, los retos
Carbajal presumió que 2020 y 2021 fueron años pico de ventas históricos, después de ello han mantenido un nivel estable. Actualmente su producción sigue siendo nacional en su planta ubicada en el estado de Tlaxcala, en la cual tienen una capacidad máxima cercana a 100,000 triciclos mensuales.
Sin embargo, en su industria, para Carbajal, el mayor desafío no es fabricar juguetes, sino mantener vigente una empresa mexicana frente a corporaciones internacionales.
“Es difícil ser una empresa local mexicana porque compites con empresas muy grandes de capital, a veces que cotizan en bolsa. Compites con muchos jugadores que son empresas públicas de miles de millones”, señaló el directivo.
Eso limita la capacidad para invertir en publicidad, desarrollo de productos o ganar espacios privilegiados en los puntos de venta.
Otro reto es competir con los juguetes chinos. Carbajal reconoce abiertamente que Apache no puede igualar los costos de producción asiáticos, por lo que la empresa decidió competir en otros atributos.
Para él, la cultura organizacional es uno de los principales diferenciadores de Apache. “Apache es lo que es por la gente que trabaja con nosotros”, aseguró. Actualmente la empresa cuenta con un equipo administrativo de más de 50 personas y alrededor de 100 colaboradores en producción.
Carbajal añadió que su objetivo es construir una mentalidad de equipo que permita competir mediante calidad, servicio e innovación.
“Generar esa mentalidad de equipo para lograr una marca y un producto que sea lo que la gente busca, siempre con el mejor servicio, mejor calidad y mejores tiempos de producción”, señaló.
Ante la voraz competencia, la empresa está ampliando sus áreas de diseño industrial, diseño gráfico e ingeniería para lanzar novedades constantemente.
“Lo que el mercado pide ya no es tener un solo producto estrella, sino la diversificación”, recalcó el directivo.
En este sentido, es importante escuchar al cliente final. Las redes sociales y el e-commerce (este último representa poco menos del 10% de las ventas) funcionan también como fuente de inteligencia de mercado.
Carbajal explicó que hace cinco años comenzaron su propia operación de e-commerce donde tienen más contacto con los consumidores finales. Leen sus reseñas y comentarios e “inmediatamente analizamos qué no les gustó y mejoramos el producto”, afirmó.
Apache ha evolucionado junto con varias generaciones de consumidores mexicanos. Ahora, el desafío ya no es únicamente vender triciclos y otros juguetes, sino mantener vigente una marca histórica en un mercado marcado por la competencia global, el auge del comercio electrónico y consumidores que cambian de preferencias con mayor rapidez.
La siguiente etapa para la empresa, sostiene Christian Carbajal, consiste en demostrar que la innovación mantendrá vigente a una marca tradicional.