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El mercado de fusiones y adquisiciones (M&A) en México encara el 2026 con un panorama optimista, impulsado por una creciente profesionalización de las empresas familiares, el interés renovado de fondos de capital privado extranjeros y la expectativa de certidumbre económica y política, según revela Carlos Hernández Goudet, socio director en Seale & Associates, una firma global de banca de inversión independiente, con oficinas en Washington, D.C. y Ciudad de México, especializada en asesoría de fusiones y adquisiciones (M&A).

A pesar de la percepción de algunos actores sobre un enfriamiento en el sector durante el periodo reciente, Hernández aclara que la dinámica ha evolucionado hacia transacciones más reflexivas y de alto valor.

El experto destacó en entrevista con El Cronista que el año previo no fue negativo, sino que estuvo marcado por “transacciones más estratégicas, pensadas a más largo plazo y que hagan sentido sin importar el ruido actual que hay en los diferentes ámbitos, sobre todo el político y geopolítico”.

Este enfoque ha derivado en una mayor disciplina en el mercado, reduciendo el oportunismo y privilegiando el análisis estratégico profundo antes de concretar una operación.

Así lo muestran los datos. En febrero de 2026, se anunciaron 9 transacciones en México, representando una disminución de 5 transacciones con respecto al mes anterior. Comparado con el mismo periodo del año pasado, el volumen de transacciones disminuyó por 7 transacciones, según el último reporte de Seale & Associates.

El sector de bienes raíces lideró la actividad de M&A en febrero con 5 transacciones, representando un 21.7% del total de transacciones.

Grandes transacciones y profesionalización familiar

Una tendencia marcada en el panorama reciente de M&A en México ha sido la concentración del valor de mercado en un número reducido de operaciones de gran envergadura. Hernández señala que, si bien el volumen total de transacciones pudo haber disminuido, el tamaño de las mismas ha ido en aumento.

“A juzgar por lo que tenemos en el pipeline, tenemos varias grandes. También varias chicas, obviamente el mercado está constituido de más empresas pequeñas que empresas grandes”, detalla.

El especialista afirma que un par de operaciones que superen los u$s 1,000 o u$s 2,000 millones de dólares pueden sesgar significativamente las estadísticas hacia las grandes transacciones, requiriendo “muchas chiquitas de 20 y 40 millones” para equiparar el valor.

Un motor fundamental de este dinamismo es el cambio generacional y la maduración financiera dentro de las empresas familiares mexicanas, incluso aquellas ubicadas fuera de los grandes centros urbanos como Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

Hernández observa una institucionalización creciente del sector empresarial mexicano, donde las nuevas generaciones, con mayor exposición financiera y formación universitaria, dominan términos como “valuación, costo de capital” y entienden las fusiones y adquisiciones como herramientas estratégicas de crecimiento o liquidez patrimonial.

Proyecciones para 2026

De cara a 2026, el directivo anticipa que el mercado mantendrá su tono positivo, potencializado por la resolución de escenarios políticos o económicos que brinden mayor claridad a los inversionistas.

“Creemos que las mejores transacciones y las más grandes están por delante. Creemos que una vez que haya certidumbre (geopolítica y económica), eso también va a ayudar a detonar un poquito más, pues ya no estás jugando a los escenarios como inversionista, sino ya sabes por dónde va”, considera Hernández.

Asimismo, señala que un factor técnico crucial que podría acelerar la actividad es el comportamiento de las tasas de referencia. Prevé que a medida que estas bajen, el costo de capital se reducirá, facilitando que las inversiones alcancen las Tasas Internas de Retorno (TIR) deseadas y detonando “todavía más M&A conforme bajen esas tasas”.

Para el directivo, las transacciones de M&A seguirán dinámicas en sectores como el industrial, fintech y banca, y minería.