El fuerte apetito por el crédito de consumo en México empieza a pasarle factura a la calidad de los activos bancarios. Previo a los reportes financieros del segundo trimestre, el banco de inversión UBS advirtió las primeras señales de deterioro en la morosidad de tarjetas de crédito, préstamos personales y microcréditos, impulsadas por la desaceleración del crecimiento económico y una agresiva expansión en la colocación de financiamientos en los últimos años.
De acuerdo con la institución financiera, aunque el costo del riesgo de la banca mexicana se mantiene controlado y con índices de capitalización robustos, algunos nichos de consumo masivo, como los microcréditos enfocados en sectores de menores ingresos, ya muestran presiones que rozan el umbral del 7% de morosidad en regiones como la Ciudad de México.
Y es que desde el inicio de la llamada Cuarta Transformación, el crecimiento económico del país ha sido muy lento, representando un promedio estimado de 0.89% anual, contando los datos al primer trimestre de 2026.
Pese a este entorno, UBS matizó que la calidad de los activos del sistema se mantiene en general sólida y con un Índice de Capitalización robusto. Si bien los bancos presentan indicios de deterioro focalizados en consumo y eventos corporativos, el costo del riesgo general todavía parece estar controlado, con una tendencia prácticamente plana y una evolución trimestral similar en la tasa de impago dentro de las instituciones analizadas.
Uno de los bancos que muestra un crecimiento sostenido en el índice de morosidad es Gentera, pues la tendencia se mantiene en crecimiento desde el tercer trimestre de 2025, principalmente en el banco Compartamos México, que se dedica a otorgar microcréditos a emprendedores y personas de escasos recursos.
“No se descarta que el deterioro se mantenga en el segundo trimestre, ya que la fuerte expansión de los préstamos individuales en los últimos años (+33% interanual en 2025) provocó cierto deterioro en la calidad de los activos en algunas regiones, se observan tendencias negativas en algunas de las regiones donde opera el banco, incluida la Ciudad de México. El índice de morosidad en esas regiones se acerca al umbral del 7%”, advirtió el banco de inversión.
Frente a este escenario de alertas focalizadas, el banco mantiene su perspectiva de mercado para las emisoras del sector y reiteró su recomendación de inversión en instituciones financieras de consumo masivo y comercial como Banorte y BanBajío.