

México regresó a los mercados internacionales de deuda en una operación destinada a contener la presión de sus compromisos financieros inmediatos. El gobierno federal colocó bonos por un total de u$s 6,300 millones, recursos que se comprometerán íntegramente a recomprar obligaciones de corto plazo y modificar el perfil de vencimientos de la deuda externa.
A través de un comunicado, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) detalló que colocó un bono a 11 años con vencimiento en 2037 por u$s 4,800 millones y reabrió un bono con vencimiento en 2056 por u$s 1,500 millones.
Los recursos obtenidos serán destinados a financiar la recompra anticipada de bonos externos de corto plazo y a mantener una curva de rendimientos en dólares “líquida y eficiente”.
Bono de México con sobredemanda
La operación, que recibió una demanda por US$ 20,693 millones (3.3 veces el monto colocado por parte de 266 inversionistas institucionales), tiene como objetivo central rescatar el flujo de caja de los próximos tres años. Hacienda busca recomprar cuatro bonos que vencen entre 2027 y 2029, los cuales representan cerca del 37% de las amortizaciones de deuda externa programadas para ese trienio.
La dependencia señaló que la estrategia permitirá eliminar por completo los vencimientos de deuda externa en dólares programados para 2027 y 2028, además de reducir las amortizaciones denominadas en euros para 2029.
Destacó que la operación no implica endeudamiento adicional, ya que forma parte de su programa de refinanciamiento y se realizó dentro de los límites de endeudamiento autorizados por el Congreso para este año.















