En esta noticia

El precio de jitomate, tomate, limón y la papa fueron los principales catalizadores que empujaron a la inflación por encima de 4% anual al cierre de febrero de este año, de acuerdo con datos del Inegi.

El indicador se ubicó en 4.02%, debido a que los precios agropecuarios se aceleraron a una tasa de 1.45% mensual, el aumento más grande para febrero, desde 1990, señalan estimaciones de Banamex.

Además, el área de Estudios Económicos del banco señaló que la inflación subyacente, es decir, la de los precios con menores variaciones, se ubicó en 4.5%, y aunque fue menor a la del mes pasado, se mantuvo persistentemente por arriba de su promedio histórico de 4.1% desde mayo del año pasado a pesar del débil crecimiento económico.

Futuro complejo

El panorama para la inflación en el corto plazo, apunta a un incremento y mayores presiones.

Banamex señala que el indicador de los precios se mantendrá presionado al alza, debido al incremento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que se aplicó a refrescos y cigarros, a lo que se suman las presiones por el incremento al salario mínimo general y el choque por el mundial de futbol que tendría un efecto acotado al verano.

El banco añadió que la inflación puede mantener la misma trayectoria, debido a que los precios de las mercancías no alimenticias subirá gradualmente, como consecuencia del aumento de los aranceles del gobierno mexicano a los países con los que no tiene un tratado comercial.

“Estimamos un incremento adicional -que se manifestaría gradualmente - en la inflación anual de mercancías por los efectos del aumento en aranceles, que se compensaría parcialmente por un crecimiento económico moderado”, dijo el banco.

Un factor adicional a considerar para marzo, es la presión que recibirán los precios de los energéticos, como la gasolina, después del inicio de la guerra entre Irán y Estados Unidos.

“Además de los riesgos con los que cerró la inflación en México el 2025, se agregan ahora las presiones inflacionarias sobre energéticos (por la guerra) y sobre mercancías (por el paquete económico 2026)”, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base.

Banamex añadió que otro factor que puede acelerar la inflación todavía más es que el peso se deprecie de forma más acelerada a lo ocurrido la semana anterior, también en el contexto de la guerra en Medio Oriente.