En esta noticia

El anuncio de la Oferta Pública de Adquisición (OPA) de Fibra Soma vuelve a poner bajo la lupa tanto a los reguladores del mercado bursátil como al papel de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), que buscan rendimientos para el ahorro de los trabajadores. Además, fue calificada como una “válvula de escape” para inversionistas, de acuerdo con analistas consultados por El Cronista.

A inicios de abril, el fideicomiso ligado al despacho de arquitectos Sordo Madaleno anunció una oferta por 49.2 millones de certificados, equivalentes al 4.98% de las acciones en circulación, a un precio de 50 pesos por unidad, sin prima respecto a su cotización actual.

“Generalmente una recompra pequeña en condiciones normales es constructiva para el mercado. En el caso de Soma, no parece ser el caso. Luce más como una válvula de escape para inversionistas atrapados que como una señal genuinamente positiva”, dijo James Salazar, subdirector de Análisis Económico y Financiero en Kapital Grupo Financiero.

Para Amín Vera, director financiero de Invala Family Office, el anuncio refleja la salida de un inversionista institucional —como un banco, fondo o family office— que ya no desea permanecer en el vehículo tras años de no recibir beneficios.

Del debut a la pasividad

Fibra Soma debutó en BIVA en febrero de 2021 a un precio de 50 pesos por unidad, dentro de un rango de entre 48 y 52 pesos, con el objetivo de financiar la adquisición y desarrollo de inmuebles en segmentos como centros comerciales, oficinas, hoteles y usos mixtos.

Entre los principales activos en su portafolio destaca la propiedad de Plaza Artz, así como participaciones en Plaza Satélite, Moliere 222, Soho House y diversos proyectos en proceso, como Park Hyat CDMX y Torre Reforma 243, entre otros.

Desde entonces, los certificados —considerados de baja bursatilidad— alcanzaron un máximo de 54 pesos en noviembre de 2024, para posteriormente regresar a los 50 pesos, según datos de Bloomberg.

“No era un papel que debió haber salido como una fibra”, consideró Vera. “Debió haber sido un CKD o un crédito sindicado”.

La alerta de Fibra Soma para las Afores

Desde su salida al mercado, el fideicomiso dueño de plaza Artz, no ha entregado dividendos ni beneficios a inversionistas, lo que ha generado inquietud en el mercado donde ya resuena el nombre de Pensión ISSSTE como uno de los propietarios de certificados de Fibra Soma.

“Si no es una tranza, se parece mucho”, expresó Vera.

La ley establece que los fideicomisos de inversión en bienes raíces deben distribuir al menos el 95% de su resultado fiscal neto en dividendos. En el caso de Fibra Soma, no se han registrado pagos ni anuncios al respecto.

“Para las Afores es un mal negocio de cualquier forma: o esperan dividendos que no llegan, o salen sin haber ganado nada en cuatro años”, dijo Salazar.

El caso cobra relevancia en un contexto en el que se busca impulsar la inversión de fibras en infraestructura. Recientemente, Guillermo Zamarripa, presidente de la Amafore, señaló que el país requiere inversión en carreteras, transporte, puertos y construcción social.

De acuerdo con la Consar, las Afores destinan cerca del 35.5% -cerca de 258,944 millones de pesos-, de sus recursos a este tipo de vehículos.

El Cronista consultó a la Amafore para obtener una postura, sin recibir respuesta hasta la publicación de esta nota.

En su reporte financiero, el fideicomiso señala que mayores gastos administrativos podrían afectar los dividendos. Al cierre de 2025, reportó un incremento de 16%, al pasar de 867 millones a 1,007 millones de pesos.

De acuerdo con Vera, este tipo de prácticas también se observa en otras fibras, ya que las distribuciones se calculan después de gastos de administración. “Es poco ético, pero ilegal no es”, afirmó.

Al cuarto trimestre de 2025, Grupo Sordo Madaleno reportó un NOI de 892 millones de pesos, un alza de 33% anual, y anunció un levantamiento de capital por 2,500 millones de pesos.

“Un daño controlado”

Respecto al precio de la OPA, Vera recordó que en otros casos empresas suelen ofrecer una prima para incentivar la salida de inversionistas. En este caso, el precio se mantiene en línea con el de colocación.

“La OPA es una salida de emergencia sin prima, no una reivindicación. El inversionista no pierde más, pero tampoco gana: es un daño controlado”, expresó Salazar.

Si bien la recompra de Fibra Soma no representa su desliste de BIVA y, aunque no son los responsables de colocar ni de supervisar al vehículo, puede representar un daño reputacional principalmente entre extranjeros, según explicó Vera.