

Para una startup, registrar la marca suele quedar relegado frente a prioridades como desarrollar el producto, conseguir clientes o levantar capital. Sin embargo, postergar este trámite puede poner en riesgo uno de los activos sobre los que se construye el negocio, advierte Rosa Vega, Group Digital Channels Director de ClarkeModet.
El problema parte incluso de una confusión común entre los emprendedores: tener registrado un dominio en internet no significa que la marca esté protegida legalmente.
“Muchas veces los emprendedores registran sus dominios y piensan equivocadamente que ya está registrada la marca. Y la realidad es que el tener un dominio registrado no quiere decir que tu marca esté protegida”, explicó Vega en entrevista con El Cronista.
La ejecutiva señaló que uno de los principales obstáculos es la falta de previsión, pues los emprendedores suelen buscar proteger su marca hasta que aparece un conflicto. Para entonces, el negocio puede haber invertido tiempo y dinero en construir una identidad que incluso podría tener que modificar.
“Esa falta de previsión puede generar muchos costos, en términos de tiempo, en términos de dinero y puede generar perder tu marca, que al final es tu activo más importante”, sostuvo.
En México, el proceso para obtener el registro puede tomar entre ocho y nueve meses, de acuerdo con Vega, y requiere definir correctamente aspectos como las clasificaciones en las que se protegerá una marca y atender posibles oposiciones o problemas durante el procedimiento.
La relevancia de este proceso también está relacionada con la creciente actividad emprendedora. Vega señaló que existen alrededor de 20,000 nuevos emprendimientos en México y que siete de cada 10 no cuentan con una marca registrada, lo que, desde su perspectiva, representa una oportunidad importante para elevar el nivel de protección de los nuevos negocios.
De trámite a activo empresarial
La apuesta de ClarkeModet busca precisamente modificar la percepción de la propiedad intelectual como un trámite burocrático y convertirla en parte de la estrategia de construcción de una empresa.
“Lo que queremos es democratizar el acceso al registro de marcas para asegurar que desde el principio tu marca está blindada legalmente”, dijo Vega.
Con ese objetivo, la firma puso en operación en México y Brasil Nombrare, una plataforma digital para iniciar el registro de marcas. La herramienta permite realizar una búsqueda gratuita y, posteriormente, contar con el acompañamiento de especialistas en propiedad intelectual durante el proceso.
La plataforma comenzó a operar en abril y la compañía tiene como meta registrar aproximadamente 500 marcas durante su primer año.
El lanzamiento se inserta además en una estrategia más amplia para acercar servicios de propiedad intelectual al ecosistema emprendedor. La semana pasada, ClarkeModet, el Distrito de Innovación Tlalpan y el Tecnológico de Monterrey anunciaron una alianza para impulsar la transferencia tecnológica y la valorización de activos intangibles entre startups, emprendimientos y proyectos científicos.
El acuerdo contempla herramientas como el IP Growth Lab, mentorías para empresas innovadoras, diagnósticos IP Scan para identificar oportunidades de generación de valor e internacionalización, así como acceso a Nombrare.
Para Vega, el desafío no termina en desarrollar una innovación, sino en convertirla en un activo capaz de generar valor económico.
“Las economías más competitivas son aquellas que logran transformar conocimiento en valor. Hoy el reto no es únicamente innovar, sino convertir esa innovación en crecimiento empresarial, inversión, licenciamientos, alianzas estratégicas y expansión internacional”, señaló en el marco de la alianza.
















