Dos Big Meat difieren sobre qué tan listo llegará el ganado mexicano cuando se abra la frontera
Dos de las mayores empacadoras de carne de Estados Unidos, coincidieron en la fecha y el tamaño de la reapertura fronteriza para el ganado mexicano, pero difieren en si las reses que cruzan están listas para aliviar la escasez producto allende el Bravo de forma casi inmediata o si apenas empieza un ciclo de engorda que tardará hasta un año en traducirse en abasto.
Esa discrepancia revela el nivel de incertidumbre sobre el estado real del hato mexicano disponible para exportación, algo que interesa directamente a los engordadores y exportadores en Chihuahua y Sonora, los únicos dos estados con aprobación hasta ahora. Todo esto dentro del contexto de la crisis del gusano barrenador, la plaga que estaba casi extinta y que las políticas de la 4T reavivaron y que ahora busca combatir.
Wesley Batista Filho, próximo CEO global de JBS, sostiene que el ganado que empezará a cruzar por Douglas, Arizona, a partir del 24 de agosto no es comparable al que salía de México antes del cierre fronterizo.
Como la frontera permaneció cerrada casi dos años, ese ganado tuvo que completar su engorda (backgrounding) del lado mexicano en lugar de hacerlo en corrales estadounidenses, así que llegará más pesado y podría alcanzar peso de sacrificio mucho más rápido de lo habitual.
Este es uno de los factores que empujan a JBS a plantear que su negocio de carne de res en EE.UU. se acerque al punto de equilibrio hacia 2027, partiendo de un margen actual de negativo 1.3%.
Tyson, por su parte, describe ese mismo ganado como becerros que apenas entrarán a pastura o corral, y calcula hasta un año antes de ver un impacto real en el abasto.
De hecho, la empresa advierte que la reapertura “no resolverá la totalidad” de las pérdidas que proyecta para el año, estimadas entre u$s 500 y 650 millones en su segmento de res.
Aunque Chihuahua y Sonora son los dos estados autorizados por EE.UU. para reiniciar el cruce de ganado, no son, en realidad, los únicos estados con historial exportador.
Antes del cierre, el ciclo de exportación de ganado bovino mexicano a Estados Unidos incluía de manera regular a Durango, Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León como los siguientes en volumen, y en años de mayor apertura sanitaria llegaron a participar hasta 20 entidades del país bajo los designios y supervisión de las autoridades sanitarias estadounidenses junto con el Senasica.
Chihuahua ha encabezado consistentemente la lista, con exportaciones que en ciclos recientes rondaron entre 330,000 y más de 500,000 cabezas anuales, seguido de cerca por Sonora. Eso significa que la aprobación actual, concentrada en solo dos estados, no solo beneficia de forma inmediata a esa región, sino que deja fuera, al menos por ahora, a una franja de productores que históricamente también exportaban y que tendrán que esperar una ampliación de la autorización sanitaria para participar de esta ventana de demanda estadounidense.
Nearshoring aeroespacial: Doncasters lleva trabajo de EEUU a Mexicali
La estrategia de nearshoring aeroespacial suma un nuevo capítulo con la expansión de Doncasters (DPC Holdings) en México. La empresa británica confirmó que Mexicali absorberá trabajo crítico que actualmente se realiza en EE.UU., incluyendo procesos post‑cast y tratamientos térmicos especializados, una decisión que reconfigura su cadena de suministro y eleva el rol de México en la manufactura de componentes para motores aeronáuticos.
Durante su conferencia de resultados del segundo trimestre, la empresa detalló que la transformación de Mexicali avanza en tres fases. Las dos primeras ya están completadas y la tercera, la instalación de capacidad de heat treat y la certificación NADCAP (el programa global de acreditación de calidad para la industria aeroespacial y de defensa) iniciará su proceso de calificación en octubre. Con ello, Mexicali podrá cerrar el ciclo productivo sin depender de terceros y sin enviar piezas de regreso a EE.UU., un paso clave para reducir costos y tiempos de entrega.
La llegada de procesos avanzados y certificaciones especializadas anticipa mayor demanda de talento técnico y una integración más profunda con los OEMs globales.
La expansión ocurre en un momento favorable para México, cuya industria aeroespacial supera los u$s 9,000 millones en exportaciones anuales. El país cuenta con más de 300 empresas del sector, concentradas en tres hubs principales: Baja California, Chihuahua y Querétaro. Baja California, donde Doncasters opera, es el clúster más grande, con más de 80 compañías y una especialización creciente en manufactura de precisión, componentes para motores y procesos de alto valor agregado.
La empresa también confirmó que México participa en la entrega de dos alianzas estratégicas con fabricantes de equipo original del ramo aeroespacial. Estos contratos forman parte del motor de crecimiento de Doncasters, que proyecta más de u$s 200 millones de ingresos adicionales hacia 2029.
Con la demanda global de motores en máximos históricos, impulsada por los backlogs de Boeing y Airbus y la renovación de flotas, México se consolida como nodo estratégico para Doncasters. El plan estratégico en Mexicali iniciará en 2027, se acelerará en 2028 y alcanzará plena capacidad en 2029.
El hito en Microsoft México: una mujer lidera la ruta IA
Microsoft México confirmó el relevo en su dirección general. A partir del 1 de septiembre, Ivonne Mejía asumirá el cargo que Rafael Sánchez Loza ocupó durante más de cuatro años, convirtiéndose en la primera mujer al frente de la subsidiaria en el país. Sánchez dejará la compañía para iniciar un proyecto profesional fuera de Microsoft que, según el comunicado, se dará a conocer próximamente, después de más de 30 años en la industria de tecnologías de la información.
La salida de Sánchez cierra una gestión marcada por una de las apuestas más grandes que Microsoft ha hecho en México en años recientes. En septiembre de 2024, durante el Microsoft AI Tour en la Ciudad de México, Satya Nadella anunció una inversión de u$s 1,300 de dólares para los siguientes tres años, destinada a infraestructura de inteligencia artificial y nube. El plan incluyó el lanzamiento de la Iniciativa Nacional de Habilidades en IA, con la meta de capacitar a cinco millones de personas en el país, y un componente de conectividad desarrollado junto con Viasat para ampliar el acceso a internet satelital en zonas con cobertura limitada.
A esa inversión se sumaron otros dos hitos que definieron el paso de Sánchez por la dirección general: la apertura de la Región de Centros de Datos de Querétaro, que le dio a Microsoft presencia física de cómputo en el país, y el relanzamiento del Microsoft Innovation Hub, pensado como plataforma para startups y desarrolladores locales. Ambos proyectos buscaban lo mismo, sostener la operación mexicana frente a una demanda de servicios en la nube que ha crecido más rápido de lo previsto.
Por su parte, Mejía llega a la dirección general con 15 años dentro de Microsoft y una trayectoria previa en Rockwell Automation, donde construyó buena parte de su experiencia comercial. Es ingeniera electrónica por la Universidad Nacional de Colombia y tiene un MBA del Tecnológico de Monterrey, además de un diplomado en el IPADE.
La responsabilidad de Mejía coincide en un momento particular para la industria. Querétaro se consolidó en los últimos meses como el epicentro de la nube en México: Amazon Web Services encendió ahí su propia región en enero de este año, con una inversión de u$s 5,000 millones, apenas semanas después de que Google Cloud inaugurara la suya en el mismo estado.
Los tres hiperescaladores están construyendo prácticamente en el mismo territorio, y Mejía toma el timón de Microsoft México justo cuando esa competencia por capturar la demanda de inteligencia artificial y servicios en la nube se volvió más directa que en cualquier otro momento reciente.