Más allá de la cancha, en los consejos de administración y las mesas de negociación, el fútbol se ha consolidado como una clase de activo capaz de atraer inversión, impulsar transformaciones corporativas y generar operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) cada vez más sofisticadas, asegura Sergio García del Bosque, socio director a cargo de Seale & Associates en México, firma de banca de inversión con sede en Washington D.C. especializada en fusiones y adquisiciones.
En el mundo, los 20 clubes con mayores ingresos recaudaron en conjunto u$s 12.4 mil millones de euros durante la temporada 2024/25, un incremento anual de 11% y un nuevo récord para la industria.
“Más revelador aún, los ingresos comerciales del grupo superaron los 5.3 mil millones de euros, convirtiéndose en la principal fuente de monetización y confirmando una tendencia de que el fútbol ya no depende únicamente de derechos de transmisión o resultados deportivos para generar valor”, menciona García del Bosque en una nota de opinión.
El directivo asegura que hoy la industria del fútbol es sumamente atractiva para fondos de private equity, family offices, grupos corporativos y plataformas multiclub que ven en el deporte una combinación difícil de replicar en otras industrias, audiencias globales con alto engagement, activos con fuerte posicionamiento de marca y múltiples líneas de monetización.
“La lógica de inversión es cada vez más amplia, es decir, a los ingresos tradicionales se suman patrocinios, hospitalidad premium, venta de mercancía, academias, licenciamiento, plataformas digitales y, en muchos casos, el valor del estadio y de los desarrollos inmobiliarios vinculados al recinto. La tesis ya no es únicamente deportiva; es comercial, financiera y de largo plazo”, argumenta García del Bosque.
Inversionistas de EE.UU. apuestan por equipos mexicanos
México ya empieza a reflejar esta tendencia. El año pasado fue muy notable. En diciembre de 2025, el fondo de venture capital global General Atlantic y Ollamani –la escisión de Grupo Televisa que en 2024 agrupó los negocios de deportes y entretenimiento del conglomerado mexicano– anunciaron una alianza mediante la cual el fondo adquiriría una participación de 49% en Grupo Águilas.
Esta fue una operación valuada aproximadamente en u$s 490 millones de dólares. Esto, dice García del Bosque, “puso sobre la mesa una tesis clara: el valor de los clubes en México también empieza a evaluarse desde su potencial comercial, su infraestructura y su capacidad de expansión de largo plazo”.
Dentro de la Liga MX de fútbol, también en 2025, la venta de Querétaro F.C. a Innovatio Capital, un grupo encabezado por inversionistas estadounidenses, fue reportada en más de u$s 120 millones de dólares.
Tras años de inestabilidad con dueños como Grupo Imagen y Grupo Caliente, este último concretó la venta de los Gallos Blancos del Club Querétaro al grupo liderado por el empresario estadounidense Marc Spiegel. Esta desinversión ayudó a desmarcar los lazos de multipropiedad y abrió la puerta al capital de inversión de Estados Unidos en el Bajío.
Los Rayos del Necaxa también ya cuentan con inversionistas extranjeros. Aunque el grupo de empresarios mexicanos liderado por Ernesto Tinajero retiene la mayoría, a través del vehículo NX Football USA LLC, en años recientes se sumaron al accionariado figuras del entretenimiento y deporte como Eva Longoria, Justin Verlander, Odell Beckham Jr., y más recientemente los actores Ryan Reynolds y Rob McElhenney.
“Desde la perspectiva de M&A, esto cambia la conversación y en este sentido valuar un club implica revisar estados financieros y estructura de ingresos, pero también entender el peso de su marca, la profundidad de su base de aficionados, la fortaleza de sus activos asociados y su capacidad de monetizar una audiencia de largo plazo”, ahonda el experto en el tema.
Las valuaciones coordinadas por la banca de inversión internacional reflejan que los clubes de la Liga MX están siendo reconfigurados como verdaderas unidades de entretenimiento escalables, listas para el mercado transfronterizo, especialmente el norteamericano.
Como en otras industrias –como el entretenimiento, el lujo y la tecnología– en el fútbol los activos intangibles pesan tanto como los financieros.