Los mexicanos cada vez están más dispuestos a gastar más en sus mascotas. Más allá de los alimentos y los servicios veterinarios, se está abriendo una oportunidad para fabricantes, imprentas y empresas de manufactura, que están encontrando en los accesorios personalizados una nueva fuente de ingresos, impulsada por consumidores que buscan productos diferenciados.
Datos de Deloitte indican que los mexicanos destinan en promedio MXN $2,884 al mes al cuidado de sus mascotas, mientras que el INEGI estima que siete de cada diez hogares cuentan con al menos un animal de compañía.
En este contexto, el mercado mexicano de cuidado de mascotas alcanzó un valor de u$s 5,661 millones y mantiene una perspectiva de crecimiento hacia 2034, de acuerdo con IMARC Group, impulsado por la expansión del comercio electrónico y una mayor demanda de productos premium.
Este cambio en el gasto está favoreciendo categorías que hace algunos años tenían una presencia marginal, como collares personalizados, placas de identificación, ropa, tapetes, recipientes para alimento y otros accesorios con diseños exclusivos.
“La personalización dejó de ser un valor agregado para convertirse en una expectativa del consumidor. Hoy el cliente busca accesorios que reflejen el vínculo con su mascota mediante nombres, ilustraciones, colores personalizados o diseños exclusivos”, explicó Francisco Calleja, especialista de impresión digital de gran formato de Roland DGA, en el marco del Día Mundial del Perro, a conmemorarse el 21 de julio en varios países, aunque en México también suele conmemorarse el tercer domingo de julio.
Para la industria gráfica, esta tendencia representa una oportunidad para ampliar su mercado sin depender exclusivamente de grandes pedidos. La demanda de piezas únicas o de tirajes cortos está acelerando la adopción de tecnologías de impresión digital que permiten fabricar productos personalizados con tiempos de entrega más reducidos y menores costos operativos.
Entre las soluciones que están ganando terreno destacan la impresión DTF para textiles, la impresión UV para superficies rígidas, los sistemas roll-to-roll para producción continua y el uso de software de automatización que optimiza el acomodo de piezas y reduce desperdicios, detalló Roland DGA en un comunicado.
Más allá de la capacidad de personalizar, las empresas enfrentan el reto de ofrecer productos con mayor durabilidad y acabados diferenciados. Para ello recurren a tintas especializadas, procesos de sublimación y materiales diseñados para resistir humedad, rayaduras y exposición al sol, además de formulaciones seguras para el contacto constante con los animales.
Para Roland DGA, la oportunidad no radica únicamente en incorporar una nueva tecnología de impresión, sino en integrar procesos automatizados que permitan atender un mercado cada vez más orientado a la personalización sin sacrificar productividad.
“El verdadero cambio no consiste únicamente en imprimir diferentes diseños, sino en hacerlo de forma automatizada, rentable y con la calidad que exige un mercado cada vez más sofisticado”, señaló Calleja.
La evolución del mercado pet está permitiendo que empresas tradicionalmente enfocadas en otros segmentos exploren nuevas líneas de negocio de mayor valor agregado.